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La
rueda de prensa sobre la presentación del nuevo informe
mensual del servicio de estudios de La Caixa estaba prevista
para las 13:00, pero empezó con un cuarto de hora
de retraso. La sala de la sede central de la caja catalana
en Madrid estaba llena, menos que otras veces, pero más
de lo que esperaban los organizadores que se quedaron sin
notas de prensa para distribuir entre los periodistas.
Los
medios de comunicación que acudieron al acto tenían
algo en común: la esperanza de que Isidro Fainé,
director general de La Caixa, fuera a dar algunas opiniones
sobre los temas más calientes de la actualidad: la
OPA de Gas Natural sobre Endesa y el Estatut catalán,
que justo hoy ha llegado al Congreso de los Diputados.
Pero,
tras la presentación del documento que realizaron
el propio Fainé y el economista jefe de la entidad,
Jordi Gual, llegó el turno de preguntas y con ello
la tajante indicación de la directora de comunicación
de La Caixa: hoy estamos para hablar del informe y
no de otros temas.
Motor.
Pese a la advertencia, los informadores intentaron que el
director general de la caja catalana hablara de otras cuestiones.
Pero Fainé se limitó a reiterar que La
Caixa no es el motor de la OPA de Gas Natural sobre Endesa.
A la pregunta de si el anuncio de la eléctrica de
distribuir 7.000 millones de dividendos en cinco años
empujará a Gas Natural a elevar el precio de su oferta,
Fainé se limitó a contestar: tendréis
que preguntárselo al presidente de Gas Natural.
Tampoco
hubo una respuesta clara sobre las intenciones de La Caixa
con respecto al Banco Sabadell, del que ayer vendió
un 0,5% quedándose con el 14,3%. El director general
dijo que no había nada que comentar y añadió
estamos en el Sabadell y estamos bien.
Varias
preguntas intentaron provocar a Fainé para que hablara
del Estatut, en particular relacionando el texto aprobado
en el Parlamento de Catalunya con el sector de las cajas.
Pero el director general mantuvo su posición y pidió
que se le preguntara por lo que sabe, o sea el mundo financiero.
Ante la pregunta de si las incertidumbres políticas
generadas por el Estatut puedan afectar a la economía
española, Fainé dijo que siempre estamos
en la incertidumbre pero matizó que a La Caixa
le interesa el servicios que damos a las familias
y a las empresas. Luego añadió que tanto
las unas como las otras gozan de buena salud, así
como la economía española.
¿Hablamos?
Un periodista le dijo que no estaba respetando el eslogan
de la caja catalana que es La Caixa, hablamos.
Y Fainé le contestó: Entonces yo le
pregunto: ¿tiene usted una cuenta de La Caixa? Si
la tiene, hablamos, dígame en qué podemos
ayudarla, financiación, hipoteca o lo que usted quiera.
Sin
embargo, Fainé acabó hablando de la supuesta
politización de las cajas de ahorros. Fue cuando
se le preguntó si no temía que la cuestión
del Estatut no acabaría reabriendo la antigua polémica
sobre la politización de las cajas. Fainé
afirmó que todo el mundo envidia a España
por tener a las cajas y contó que justo esta mañana
tuvo ocasión de conversar en Barcelona con un grupo
de italianos que le explicaron que en Italia hay quien se
está arrepentiendo de la privatización llevada
a cabo de los bancos populares. Las cajas suscitan
recelos en casa y envidia fuera, dijo el director
general y añadió que estas entidades están
entrando donde los bancos han salido, o sea a financiar
y ser socios estables de los grandes proyectos industriales
del país. Una tarea que, si no, sólo harían
los fondos de inversión estadounidenses, según
Fainé.
El
directivo de la entidad catalana tuvo que abandonar la rueda
de prensa poco después de las dos de la tarde, ya
que, según explicó a los periodistas presentes,
tenía otro compromiso. Aún así, los
medios se quedaron esperando un buen rato, ante la posibilidad
de que Fainé volviera para conversar a micrófonos
cerrados con los periodistas. Hasta que se hizo evidente
que el director general de La Caixa ya había dicho
todo lo que quería o podía decir. Por lo menos
por hoy.
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