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El
crecimiento económico estadounidense en el último
semestre de este año podría sufrir una severa
paralización si se confirman las malas perspectivas
que planean sobre el gasto de los consumidores. Y, según
algunos expertos, la culpa no sería sólo de
los huracanes.
Las
familias parecen dispuestas a dejar de ser en los próximos
meses el principal sustento del crecimiento económico
estadounidense.
Una
mala noticia para un país en el que el gasto de los
consumidores supone dos tercios del PIB.
Y
donde el impulso necesario para que se consiguiera, según
los últimos datos oficiales, un periodo de nueve
trimestre con incrementos superiores al 3% (el segundo más
prolongado de la historia) se ha basado fundamentalmente
en la fortaleza del consumo.
Según
publicó el Departamento de Comercio el pasado mes
de agosto, el gasto de los consumidores descendió
un 1%, la mayor caída registrada desde septiembre
de 2001, el mes en que se produjeron los atentados del 11S.
Además,
el indicador adelantado de septiembre de la confianza del
consumidor que publica la universidad de Michigan ha registrado
entre agosto y septiembre, la mayor caída de los
últimos 25 años.
Dos
cifras que parecen indicar que el filón está
cerca de su agotamiento.
Hipotecas.
Aunque una posible caída en el crecimiento no supondría
un problema para algunos. No, para el presidente de la Reserva
Federal (FED), Alan Greenspan.
En
su opinión, ampliamente difundida estos días,
los 600.000 millones de dólares conseguidos por las
familias en un año gracias a las refinanciaciones
hipotecarias (un 7% del total de la riqueza) ha contribuido
a generar una sensación de inmunidad ante el gasto
que ha situado a la tasa de ahorro del país en cifras
negativas (-0,7%), según el último dato oficial.
Es
evidente que, el ya casi jubilado banquero central, prefiere
ahora ahorro a crecimiento económico.
Bernanke.
Este fin de semana, Ben Bernanke, el ex-miembro de la
FED y jefe de los asesores económicos de Bush, reconoció
que los huracanes podrían restar un punto porcentual
al incremento del PIB en el próximo semestre. Hasta
ahora la Casa Blanca lo negaba.
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