| Cuando
todas las informaciones apuntaban a que los poderes políticos
se volcarían para aliviar la crisis económica
de Pemex, ha surgido una nueva controversia sobre el empleo
de sus recursos: el gobernador del Banco de México,
Guillermo Ortiz, ha acusado al Gobierno mexicano de emplear
los excedentes petróleros, 32.000 millones de dólares
(26.751 millones de euros), en gasto corriente y en la importación
de bienes de consumo, en vez de en infraestructuras. Un
planteamiento similar al propuesto por el magnate mexicano
Carlos Slim, quien considera que el Estado de México
malgasta los recursos petroleros.
El
secretario de Hacienda de México, Franciso Gil Díaz,
rechazó ante los senadores las acusaciones de Guillermo
Ortiz. El alto funcionario explicó que el 70% de
los recursos que se obtienen de los excedentes petroleros
se destina a la inversión y al ahorro. Los últimos
datos de la Secretaría de Hacienda, de finales de
año, reflejan que se obtendrán ingresos extraordinarios
de 126.000 millones de pesos (9.832 millones de euros),
de los cuales 109.000 millones (8.505 millones
de euros) serán petroleros.
El
presidente del país azteca, Vicente Fox, ha reforzado
también las declaraciones de Gil Díaz. El
líder del Ejecutivo asegura que en el Presupuesto
de 2006 ningún 'centavo' de los ingresos obtenidos
por el excedente del petroléo estará destinado
al gasto corriente porque, según ha confesado, no
quiere volver a repetir los errores del pasado. Fox hizo
especial hincapié en que aunque varíe el precio
internacional del barril de crudo, la estabilidad del país
se mantendrá, ya que sólo reducirá
los presupuestos extraordinarios de inversión productiva.
Por
su parte, el director de la Asociación de Bancos
de México, Marcos Martínez, y el presidente
de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), Guillermo Prieto,
coincidieron en señalar que el Gobierno debe aprovechar
mejor los recursos extraordinarios derivados de los altos
precios del petróleo.
|