| Perú
y Nicaragua han centrado sus miradas en el mismo sitio:
un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones
Unidas (ONU), que quedará libre cuando Brasil lo
abandone a finales de año, al haber terminado su
periodo. Los gobiernos de ambos países
aseguran que tienen un importante respaldo de Latinoamérica,
después de haber realizado acuerdos verbales con
distintos países. Sin embargo, el vencedor, que se
sentará al lado de Argentina, no se conocerá
hasta el próximo 10 de octubre.
La
Administración nicaragüense fundamenta su candidatura
en que los países pequeños también
tienen derecho a tener una representación importante
en organismos multilaterales. Además, el embajador
nicaragüense en la ONU, Eduardo Sevilla, considera
que habría un balance geográfico y económico
en representación de Latinoamérica, si su
país coincidiese con Argentina.
Por
su parte, el Gobierno de Perú ha manifestado que
los países que forman parte del Consejo de Seguridad
de la ONU no se distinguen por su tamaño, sino por
sus contribuciones a la paz mundial. En este sentido, el
embajador peruano ante la ONU, Oswaldo de Rivero, ha indicado
que Perú ha participado con cascos azules en seis
misiones en África, Haití y Chipre.
A
pesar de que cada país confía que sus motivos
le llevarán al asiento no permanente en la ONU, el
ganador se conocerá el próximo 10 de octubre,
cuando los 191 Estados miembros de la Asamblea General elijan
en una votación secreta los seis países
que formarán parte del Consejo, en representación
de sus grupos regionales, a partir del 1 de enero de 2006
y por dos años de duración.
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