Viernes 30 de septiembre de 2005
 
Los costes sanitarios de las empresas estadounidenses aumentarán un 10% en 2006
 
La medicina más cara del mundo
Por Peter Kent
 

En el plazo de tres días, otros tantos informes de diversas consultoras especializadas han dibujado un sombrío panorama para la evolución de los costes de los seguros privados de salud en EEUU: Son la principal preocupación de los empleadores del país y el próximo año su precio volverá a experimentar una subida porcentual de dos dígitos.

Según los resultados preliminares de la encuesta de Mercer sobre el sector, las compañías estadounidenses que proporcionan coberturas sanitaria a la totalidad o a parte de sus plantillas, temen que si mantienen intactas las condiciones actuales de este incentivo laboral (sin aumentar ni las prestaciones, ni el número de trabajdores adscritos) sufrirán en 2006, un aumento de los gastos derivados de esta partida superior al 10%. Cerca de tres veces la inflación prevista para el próximo año.

Una cifra demasiado alta para las posibilidades de la mayor parte de las compañías que, según este mismo informe, sólo parecen dispuestas a aumentar los presupuestos de esta partida en un 6,4%. Y para conseguirlo sólo hay un medio: pactar nuevas condiciones laborales y establecer un marco en el que los beneficiarios se hagan cargo de una parte cada vez mayor de los pagos.

La tendencia, que ha provocado duras negociaciones y hasta huelgas en grandes empresas como Boeing o General Motors, se produciría por quinto año consecutivo. En 2004, por ejemplo, la subida de los costes alcanzó un 12,9%, pero las compañías sólo pagaron un 7,5%, El otro 4,4% fue asumido por los beneficiarios, con fórmulas como el gasto compartido o copago o aumentos lineales de sus contribuciones.

En la misma línea, y con algo más de detalle, la consultora Towers and Perrins vaticina que la factura anual de los empleadores subirá un 8% en 2006, unos 600 dólares más (498,5 euros), mientras que los trabajadores asumirán un aumento del 10% en sus pagos actuales, unos 155 dólares más (128,8 euros).

Según los expertos de Towers, el próximo ejercicio completará un lustro negro para las compañías estadounidenses que han sufrido un incremento del 64% en los pagos de las coberturas sanitarias en ese periodo. Aunque sus empleados incluso lo habrían pasado peor y pagarán a finales del próximo año un 78% más que en 2001. Una cantidad que es consecuencia del aumento del porcentaje de pago del que han tenido que hacerse cargo hasta configurar la situación actual en la que el promedio se sitúa en una factura compartida de 8.400 dólares (6.979 euros) por persona y año en la que los empleadores pagan el 80% y los trabajadores el 20%.

Hay más, según los últimos datos de la Fundación Kaiser, el precio de las primas de los seguros en los últimos años ha experimentado un crecimiento que multiplica por cinco el aumento experimentado por los sueldos de los trabajadores.

Otro de los informes presentados esta semana sobre este asunto, el elaborado por Buck Consultants, concluye que el 86% de los responsables de las compañías estadounidenses consideran que el aumento de los costes sanitarios es, en este momento, la mayor amenaza que se cierne sobre sus beneficios.

Esta preocupación supera con holgura a las que le siguen: el aumento de la factura energética (10%), y las peticiones de aumento de sueldo de la plantilla (4%).

Para algunos expertos como los integrados en la Fundación para una Cobertura Sanitaria universal, estos aumentos en los costos son sólo una muestra más de la ineficiencia del sistema sanitario estadounidense.

Un país donde 45 millones de personas, el 15,2% de la población total carece de atención médica pública o privada, a pesar de que el esfuerzo nacional conjunto que realizan todos aquellos que pagan por el mantenimiento de los sistemas de salud (administraciones, compañías y familias) supone un importe anual de 1,8 billones de dólares (1,5 billones de euros), un 15,3% del PIB.

Un gasto muy superior, según los datos de la OCDE. al 9,7% del PIB que de promedio gastan las naciones europeas más industrializadas, donde además está instaurada la cobertura sanitaria universal.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.