Viernes 30 de septiembre de 2005
 
 
El nacimiento del primer español en recibir el Premio Nobel de Fisiología y Medicina cumple 100 años
 
Severo Ochoa en su centenario
Alberto Miguel Arruti
 

Se han cumplido ahora los 100 años del nacimiento de Severo Ochoa en un delicioso pueblecito asturiano, llamado Luarca. Como otros muchos españoles, tuvo que abandonar su país natal, no por ninguna razón política, sino para satisfacer su vocación de investigador científico. Profesor de la Universidad de Nueva York, en 1959 recibió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. Con anterioridad, Ramón y Cajal había recibido el mismo galardón. Hasta ahora, ningún español ha obtenido el Premio Nobel de Física o de Química.

Fue un auténtico pionero del desarrollo de la Bioquímica en el siglo XX. Fue el primero en demostrar la posibilidad de sintetizar ácido ribonucléico en un tubo de ensayo. El papel del ARN se observa especialmente en los organismos eucarióticos, es decir, aquellos organismos que poseen células con un núcleo perfectamente definido, rodeado por una membrana, dentro del cual se encuentran los cromosomas con su correspondiente ADN. Ochoa realizó importantes trabajos sobre el metabolismo intermediario, las enzimas del ciclo tricarboxílico y los procesos de fosforilación.

En tan pocos años, la Biología Molecular ha recorrido un largo camino. Por ejemplo, en 1995 se publicó el primer genoma. Desde entonces, se han descifrado un total de 274 genomas completos, entre ellos, el humano. En este momento, se encuentran en proceso de secuenciación 1.222 genomas.

Todos estos descubrimientos han dado lugar a la creación de la Bioinformática, que es la disciplina que se encarga de estudiar el flujo de la información en procesos biológicos. Todo ello está dando lugar a una nueva Medicina, cada vez más adaptada en mantener la salud o en tratar la enfermedad.

En los años 70, Ochoa de regreso a España, contribuye a la creación de un Instituto de Biología Molecular, y colabora con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Aconseja también la creación de un Curso de Orientación Universitaria, el típico COU. También, ya en España, escribió con cierta frecuencia artículos sobre temas diversos en el diario ABC.

Malraux solía decir que de los hombres sólo le interesaba lo que habían hecho. Parafraseando al escritor francés, podemos decir que la vida de Severo Ochoa, fue una vida muy sencilla, sin grandes acontecimientos. La pérdida de su esposa le ocasionó un duro quebranto, que superó con gran dificultad. Ha sido el periodista Marino Gómez Santos quien ha escrito una excelente biografía del científico español, profundizando en los aspectos cotidianos y humanos del mismo.

Aunque han pasado sólo unos pocos años, el panorama mundial ha cambiado por completo. La ciencia, y como consecuencia la técnica, se ha convertido en un factor decisivo en el desarrollo de los pueblos. La economía depende, en gran medida, del desarrollo tecnológico y éste, del científico. Cuando se dice que EEUU es la primera potencia mundial, conviene recordar que, además de su poder económico y militar, es el país que engendra mayor cantidad de conocimiento.

"La ciencia es una pregunta, nunca contesta del todo”, escribió el profesor Fernádez-Rañada. La tecnología, en cambio, es un intento de dominar, de transformar el mundo. Aunque son dos realidades muy diferentes, se encuentran estrechamente relacionadas. Un gran desarrollo científico, implica un gran desarrollo técnico. Y al revés. Por eso, la política sobre estas cuestiones, se encabeza con el título I+D.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.