|
Colombia, y en especial el sector de la telefonía
fija del país, se ha convertido en el gran objetivo de Telefónica
y la mexicana Telmex, la compañía controlada por Carlos Slim. El
magnate parecía haber tomado la delantera tras llegar a un acuerdo con
el Gobierno de Alvaro Uribe en agosto pasado para adquirir una participación
de control en la estatal Telecom por algo más de 300 millones de euros,
pero las propias autoridades del país han decidido volver sobre sus propios
pasos y cancelar la venta. Una decisión tomada tras las objeciones realizadas
por la Contraloría General de la República que llegó
a cuestionar la legalidad de la venta. Ahora las
intenciones del Gobierno colombiano pasan por intentar llevar a cabo una subasta
para elevar el precio de Telecom, operadora controlada en un 99,99% por el Estado
(el resto está en manos de Ecopetrol, Ecogas, TV Andina y Audiovisuales).
No lo van a tener fácil puesto que, salvo sorpresas, el proceso va a ser
sólo cuestión de dos: Telmex y Telefónica. Los
mexicanos, que todavía no han confirmado su presencia en el nuevo proceso
(probablemente porque están muy molestos con la decisión del Gobierno),
han señalado que su aspiración pasa por el control de Telecom. No
quieren una participación minoritaria. De esta manera, intentarían
fusionar dicha empresa con sus activos de telefonía básica en el
país, procedentes en su mayoría de la compra de la antigua AT&T
Latin America. A su vez, la compañía
española ya ha dejado claro su interés por entrar en alguna de las
empresas colombianas. De hecho, el propio César Alierta se desplazó
a Colombia donde manifestó al presidente Uribe su intención de acelerar
la expansión. Ahora bien, la estatal Telecom,
única compañía con presencia en todo el territorio y que
domina el negocio de la larga distancia con un total de 2,4 millones de líneas
instaladas, no sería la única opción. Según la prensa
local, Alierta se reunió también con los representantes de Empresas
Públicas de Medellín y de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá
(ETB). Esta última, por cierto, tiene presencia en España en el
negocio de la venta de tarjetas telefónicas para inmigrantes. ETB.
Lo cierto es que los directivos de ETB, controlada en un 86% por el ayuntamiento
de la ciudad (el resto es de la Universidad Distrital, la Empresa de Acueducto
y Alcantarillado, La Lotería de Bogotá y el Fondo de Ahorro y Vivienda
Distrital), parecen tener claro que necesitan el apoyo de un inversor internacional.
Hace apenas 15 días, la empresa confirmó
que recortaría su plantilla en más de 3.000 trabajadores (una cuarta
parte del total) para recortar gastos. ETB confía ahorrar más de
35 millones de euros en 2006. Su presidente, Rafael Orduz, aseguró que
la dirección quiere mejorar la eficiencia para encontrar algún inversor
institucional. No obstante, la cuestión pendiente es saber si los colombianos
están dispuestos a ceder el control. En
estos momentos, ETB tiene un total de 1,9 millones de líneas en la capital
colombiana, la ciudad del país con un mayor tráfico telefónico.
Móviles. Desde luego, la telefonía
fija es la que puede decantar el liderazgo de las telecomunicaciones colombianas
entre mexicanos y españoles, que ya se han batido en el negocio de los
móviles. Actualmente, América Móvil, otra de las compañías
controladas por Carlos Slim, mantiene el liderazgo en este segmento con algo más
de 9,2 millones de clientes. Sólo en el segundo trimestre, la firma mexicana,
a través de su filial Comcel, incrementó su cartera en 2,2 millones
de usuarios más. Además elevó sus ingresos un 80% hasta 765.000
millones de pesos colombianos. Pero Telefónica,
que ha llegado más tarde al país (a través de la operación
BellSouth), no quiere rendirse. En el segundo trimestre incorporó
1,1 millones de clientes más hasta situar el número total en 4,75
millones. Sin duda un incremento considerable si se tiene en cuenta que las incorporaciones
entre enero y marzo fueron de 402.000. Los ingresos aumentaron un 82% situándose
en 348 millones de euros. Telefónica, que
lanzó en el primer semestre la marca Movistar, ha empezado a desplegar
sus infraestructuras de GSM en Colombia, proyecto que, sólo en el segundo
trimestre, absorbió unas inversiones de 82 millones de euros. Lo
cierto es que mexicanos y españoles van a seguir compitiendo. En un informe
publicado esta semana, la consultora especializada Pyramid Research pronosticó
que las adquisiciones van a continuar. De momento, Colombia, un país con
cerca de 40 millones de habitantes, parece el siguiente escenario de la competencia
entre ambos grupos. Sin embargo, los analistas no apuestan
por Slim. El magnate se ha alejado del día a día de sus empresas
de telecomunicaciones y parece tenerle más cariño ahora a sus devaneos
con la política y el programa para el relanzamiento de la economía
mexicana que ha urdido con la ayuda de otros millonarios mexicanos. Y mientras
Movistar se consolida. |