| El
portavoz del FMI, Thomas Dawson, ha recomendado al Gobierno
de Kirchner que controle la inflación. Una semana
después de que se conociera que el índice
de precios al consumo ha subido entre agosto y septiembre
un 1,2%, el portavoz del organismo ha aconsejado al Ejecutivo
argentino dos métodos: cambiar la política
del dólar alto y subir las tasas de interés.
Dos aspectos que Argentina defiende y en las que basa su
programa económico.
Precisamente,
el equipo de Kirchner define la política del dólar
alto como uno de los éxitos de su política
económica, por el que se ha conseguido que las empresas
locales aumenten las exportaciones y se sustituyan las importaciones.
De igual manera, el ministro de Economía, Roberto
Lavagna, descarta tajantemente la subida de las tasas de
interés puesto que un cambio en este sentido podría
repercutir directamente en el crecimiento económico
del país.
El
portavoz del Gobierno argentino, Alberto Fernández,
ha respondido al FMI y ha declarado que el Ejecutivo está
trabajando en esta materia económica. Además,
Fernández ha asegurado que podrá solucionar
esta coyuntura con el actual modelo financiero y con el
proyecto de país que quiere construir.
El
FMI ha sugerido estas dos estrategias, las mismas que se
ha apresusado a rechazar contundentemente el Gobierno de
Kirchner, al mismo tiempo que alertaba con un pronóstico
muy negativo para el país austral. Según las
proyecciones del organismo internacional, Argentina prodría
registrar en los próximos dos años la segunda
mayor inflación en toda la región latinoamericana,
sólo por detrás de Venezuela. Según
los datos que maneja el FMI, la inflación argentina
será del 9,5% en 2005 y del 10,4% en 2006.
|