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canciller de Chile, Ignacio Walker, ha negado que las autoridades
chilenas aconsejasen al magnate Andronico Luksic, que no
asistiese a la citación judicial en Perú,
según ha publicado el diario chileno El Mercurio.
Walker, quien hizo un especial hincapié en la
confianza que la República chilena siente hacia el
funcionamiento de la Justicia peruana, aseguró que
la decisión fue tomada por el empresario y sus abogados
al margen de cualquier posible insinuación de la
Administración de Chile.
Con
estas declaraciones, el canciller chileno responde a las
informaciones publicadas por el también periódico
chileno, La Tercera, que a penas hace una semana
afirmó que el presidente de Chile, Ricardo Lagos,
podría haber aconsejado a Luksic no asistir a la
citación judicial en Lima. Una noticia que no sentó
muy bien entre los políticos peruanos, y para la
que algunos círculos de la Administración
de Perú podría desatar un nuevo conflicto
diplomático entre estos dos países andinos.
Aunque
Walker ha reiterado que desde Chile se cree en el Estado
de Derecho establecido en Perú, La Tercera
insiste en que esas sugerencias existieron. El periódico
asegura que cuenta con fuentes no gubernamentales que indicaron
a Luskic que el Ejecutivo de Chile no podría ofrecer
garantías al empresario chileno en caso de que éste
acudiese a las vistas orales celebradas en Lima.
El
abogado de Luksic, Claudio Grossman, ha anunciado que esta
semana elevará el caso ante la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos (CIDH) para que intermedie en el conflicto.
El alegato que presentará ante este organismo judicial
se basa en que los acusados chilenos son discriminados por
su nacionalidad.
Tráfico
de influencias. La Justicia de Perú acusa
a Luksic, el empresario más rico de Chile, de tráfico
de influencias junto a otros dos de sus socios, Gonzalo
Menéndez y Fernando Pachecho. Los tres aparecen en
una cinta de vídeo, grabada en 1998, en la que negocian
supuestos favores judiciales con el ex jefe de Inteligencia,
Vladimiro Montesinos, en un litigio con la Municipalidad
de Lima. Este ente local denunciaba que la productora de
pasta alimenticia Lucchetti, propiedad de la familia Luksic,
cerca de la zona protegida 'Los pantanos de Villa', infringía
normas de ecología y su infraestructura dañaba
el medio ambiente.
Sin
embargo, a pesar de que han sido convocados a dos procesos
judiciales en Lima, ninguno de los acusados han acudido
a la capital peruana. Por ello, el Supremo peruano ha emitido
una orden de captura nacional e internacional sobre los
tres, que sin embargo no tiene efectos prácticos
en el país de residencia de los implicados.
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