|
Las
disputas entre Perú y Nicaragua por sustituir a Brasil
en un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas (ONU), ha llegado a su fin. Perú
ha vencido la batalla con una victoria destacable: obtuvo
144 votos de los 187 Estados miembros de la ONU que participaron
en el sufragio. Su rival nicaragüense, que luchaba
para que los países pequeños también
tuvieran representación en organismos multilaterales,
ha recibido sólo 43 votos, aunque ha asegurado que
insistirá en próximas elecciones.
Perú,
junto a Argentina, representará a la región
de Latinoamérica y el Caribe, a partir de enero cuando
Brasil abandone su puesto, durante un período de
dos años. Su labor, al lado de otros 15 países,
será la de participar y resolver conflictos en torno
a temas como el mantenimiento de la paz, la lucha contra
el terrorismo, la no proliferación y el respeto de
los derechos humanos, todos ellos principios básicos
del funcionamiento de la ONU.
El
mandatario peruano, Alejandro Toledo, valoró la campaña
de su homólogo nicaragüense para conseguir un
asiento en el Consejo de Seguridad, e indicó que
va a aprovechar su victoria para negociar con Washington
temas relacionados con la agricultura y la propiedad intelectual,
unos asuntos pendientes para formalizar un tratado de libre
comercio (TLC) entre EEUU, Perú, Colombia y Ecuador.
El
embajador ante la ONU de Nicaragua, Eduardo Sevilla, aunque
se ha mostrado decepcionado por la derrota, ha deseado suerte
a Perú en el nuevo cargo que desempeñará durante
los dos próximos años. Sin embargo, Sevilla
no se ha dado por vencido y ha anunciado que podría
volver a presentarse en el futuro.
La
votación. El sufragio para elegir quién
sería el sustituto de Brasil en el Consejo de Seguridad
de la ONU se celebró ayer. 187 Estados miembros,
de los 191 que conforman la Asamblea General de este organismo
multilateral, ejercieron su derecho a voto con carácter
secreto. Para declarar un vencedor era necesario, que uno
de los dos países -Perú o Nicaragua- recibieran
al menos el apoyo de dos tercios de la mayoria de los países
participantes.
Junto
a Perú, fueron elegidos también la República
Demorática del Congo (RDC), Ghana y Qatar, en representación
del grupo regional de África y Asía, así
como Eslovaquia por parte del grupo de los países
de Europa Oriental. Todos ellos compartirán mesa
con asientos no permanentes con Argentina, Dinamarca, Grecia,
Japón y Tanzania, estados que terminarán
su mandato a finales de 2006.
La
reforma de la ONU. Brasil fue uno de los defensores,
a principios de 2005, de reformar el Consejo de Seguridad
de la ONU, con el fin de incrementar el número de
miembros permanentes en la máxima instancia de decisión
de este organismo multilateral.
Brasil
es el principal candidato para acceder a uno de esos nuevos
cargos en representación de Latinoamérica,
puesto que el propio máximo mandatario de la ONU,
Kofi Annan, al aceptar la propuesta brasileña, se
ha inclinado por él.
Annan
se basa en las conclusiones de un informe elaborado por
un comité de sabios nombrados por él y en
el que se afirma que es necesario incrementar la implicación
en la toma de decisiones de aquellos países que contribuyen
más a la ONU financiera, militar y diplomáticamente.
Los
países que más recursos económicos
aportan son EEUU, Japón y Alemania. Y entre los
latinoamericanos, los principales contribuyentes son México,
Brasil y Argentina. Por lo tanto, tanto México como
Brasil podrían optar al puesto si finalmente se decide
la reforma, una transformación que surge precisamente
a raíz de las demandas de varios países, entre
ellos Brasil e India, que quieren formar parte del Consejo
de Seguridad como miembro permanente.
|