| Las diferencias
personales entre el presidente de España, José Luis
Rodríguez Zapatero, y su homólogo estadounidense,
George Bush, no afectan a las relaciones económicas entre
ambos países, ni a su lucha por lograr la máxima influencia
en Latinoamérica. Así de claro lo ha manifestado a
Americaeconomica.com el prestigioso analista económico
Paul Isbell, quien además asegura que el entendimiento de
los hombres de negocios de las dos naciones ha mejorado "desde
este supuesto deterioro de la amistad entre los dos líderes".
Isbell, uno de los principales investigadores
del "IV Informe del Índice Elcano de oportunidades y
riesgos estratétigos para la economía española",
publicado por el Real Instituto el Cano, manifestó con contundencia
su rechazo a este planteamiento, un argumento, que a su juicio,
puede resultar atractivo para algunos políticos que lo emplean
con el fin de "criticar al Gobierno (español)".
Sin embargo, el analista no va más allá "el flujo
básico del comercio y de las inversiones no varía
con los altibajos que puedan existir en las relaciones políticas".
Pero lo cierto es que durante las últimas
semanas, se han celebrado cumbres internacionales que podrían
acelerar la carrera que EEUU y España mantienen por atraer
hacia sus propios intereses a los diferentes estados del subcontinente
americano. De momento, los países de Latinoamérica
ya han tejido lazos bilaterales el pasado día 30 de septiembre,
en la Cumbre Suramericana de Naciones (CSN), y ahora se reunirán
de forma separada con Zapatero por un lado, en la Cumbre Iberoamericana
que se celebrará el próximo 14 de octubre en la ciudad
española de Salamanca, y con Bush, por el otro en la Cumbre
de las Américas, que se celebrará en Buenos Aires
del 3 al 5 de noviembre.
En medio de esta complicada red de encuentros,
los ministros de Finanzas de Brasil y Argentina se volverán
a ver las caras con Bush el 12 y 13 de octubre en Shangai. Al evento
también asistirán los titulares de Economía
de los países más industrializados y otras naciones
emergentes.
Precisamente es en el seno de estos encuentros
internacionales, en los que los presidentes trabajan cara a cara,
donde Isbell reconoce que sus recelos están a flor de piel.
Y por ello, las diferencias entre los mandatarios podría
complicar el alcance de algunos acuerdos.
Actualmente España parece ganar puntos
sobre EEUU. La última encuesta de Zogby Internacional que
define cuáles son las preferencias de los líderes
económicos y cultalres del subcontinente a la hora de seleccionar
sus socios, revelan que un 37% de los consultados fija su predilección
en España, mientras que sólo el 12% continúa
la tradicional inclinación hacia EEUU. En tercer lugar aparece
Brasil, que acapara al 10%.
Sin embargo, para Isbell, los presidentes de
EEUU y España no son los únicos pilares de este tablero
político. El analista económico reconoció que
a pesar de que el mandatario brasileño, Lula da Silva, está
acosado por la corrupción en su país, todavía
se mantienen como uno de los principales líderes regionales
de Latinoamérica. Sin embargo, Isbell reflexionó un
momento sobre su respuesta y añadió a este periodista
que junto a Lula, comienza a surgir un nuevo eje poderoso que incluye
a "Néstor Kirchner (Argentina), Ricardo Lagos (Chile)
y Vicente Fox (México)". Un grupo que habrá que
tener muy en cuenta en el panorama económico mundial.
El analista aseguró también que
cada vez más España mantiene una interdependencia
económica con Latinoamérica. En este sentido, Isbell
indicó a los inversores de España a que "sigan
en su camino de diseñar asociaciones estratégicas
con México". De esta forma, según el experto,"
contribuirán a dar más estabilidad económica
a la región y a disminuir el riesgo".
Pero Isbell hizo una mueca de advertencia:
"cautela con Argentina". El prestigioso economista aconsejó
a los empresarios españoles que antes de iniciar sus negocios
en el país austral, deben esperar hasta que "mejore
bastante su índice de riego". Para ello es necesario
que Argentina salga de la situación de default,
una vez cerrado el proceso de canje de deuda con los acreedores.
A pesar de todo, Isbell lanzó una señal de optimismo:
"la situación en este país, mejora".
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