Viernes 7 de octubre de 2005
 
El prestigioso experto en economía Paul Isbell minimiza el impacto de las diferencias entre Zapatero y Bush
 
España y EEUU aún luchan por Latinoamérica
Víctor López
 

Las diferencias personales entre el presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y su homólogo estadounidense, George Bush, no afectan a las relaciones económicas entre ambos países, ni a su lucha por lograr la máxima influencia en Latinoamérica. Así de claro lo ha manifestado a Americaeconomica.com el prestigioso analista económico Paul Isbell, quien además asegura que el entendimiento de los hombres de negocios de las dos naciones ha mejorado "desde este supuesto deterioro de la amistad entre los dos líderes".

Isbell, uno de los principales investigadores del "IV Informe del Índice Elcano de oportunidades y riesgos estratétigos para la economía española", publicado por el Real Instituto el Cano, manifestó con contundencia su rechazo a este planteamiento, un argumento, que a su juicio, puede resultar atractivo para algunos políticos que lo emplean con el fin de "criticar al Gobierno (español)". Sin embargo, el analista no va más allá "el flujo básico del comercio y de las inversiones no varía con los altibajos que puedan existir en las relaciones políticas".

Pero lo cierto es que durante las últimas semanas, se han celebrado cumbres internacionales que podrían acelerar la carrera que EEUU y España mantienen por atraer hacia sus propios intereses a los diferentes estados del subcontinente americano. De momento, los países de Latinoamérica ya han tejido lazos bilaterales el pasado día 30 de septiembre, en la Cumbre Suramericana de Naciones (CSN), y ahora se reunirán de forma separada con Zapatero por un lado, en la Cumbre Iberoamericana que se celebrará el próximo 14 de octubre en la ciudad española de Salamanca, y con Bush, por el otro en la Cumbre de las Américas, que se celebrará en Buenos Aires del 3 al 5 de noviembre.

En medio de esta complicada red de encuentros, los ministros de Finanzas de Brasil y Argentina se volverán a ver las caras con Bush el 12 y 13 de octubre en Shangai. Al evento también asistirán los titulares de Economía de los países más industrializados y otras naciones emergentes.

Precisamente es en el seno de estos encuentros internacionales, en los que los presidentes trabajan cara a cara, donde Isbell reconoce que sus recelos están a flor de piel. Y por ello, las diferencias entre los mandatarios podría complicar el alcance de algunos acuerdos.

Actualmente España parece ganar puntos sobre EEUU. La última encuesta de Zogby Internacional que define cuáles son las preferencias de los líderes económicos y cultalres del subcontinente a la hora de seleccionar sus socios, revelan que un 37% de los consultados fija su predilección en España, mientras que sólo el 12% continúa la tradicional inclinación hacia EEUU. En tercer lugar aparece Brasil, que acapara al 10%.

Sin embargo, para Isbell, los presidentes de EEUU y España no son los únicos pilares de este tablero político. El analista económico reconoció que a pesar de que el mandatario brasileño, Lula da Silva, está acosado por la corrupción en su país, todavía se mantienen como uno de los principales líderes regionales de Latinoamérica. Sin embargo, Isbell reflexionó un momento sobre su respuesta y añadió a este periodista que junto a Lula, comienza a surgir un nuevo eje poderoso que incluye a "Néstor Kirchner (Argentina), Ricardo Lagos (Chile) y Vicente Fox (México)". Un grupo que habrá que tener muy en cuenta en el panorama económico mundial.

El analista aseguró también que cada vez más España mantiene una interdependencia económica con Latinoamérica. En este sentido, Isbell indicó a los inversores de España a que "sigan en su camino de diseñar asociaciones estratégicas con México". De esta forma, según el experto," contribuirán a dar más estabilidad económica a la región y a disminuir el riesgo".

Pero Isbell hizo una mueca de advertencia: "cautela con Argentina". El prestigioso economista aconsejó a los empresarios españoles que antes de iniciar sus negocios en el país austral, deben esperar hasta que "mejore bastante su índice de riego". Para ello es necesario que Argentina salga de la situación de default, una vez cerrado el proceso de canje de deuda con los acreedores. A pesar de todo, Isbell lanzó una señal de optimismo: "la situación en este país, mejora".

 

 

 

 

 

 

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