Viernes 7 de octubre de 2005
 
Los fondos de inversión de EEUU cierran con éxito el tercer trimestre
 
Rentabilidad de piñón fijo
Clark Parker
 

El tercer trimestre de 2005 ha sido brillante para la industria estadounidense de los fondos de inversión que colocan el dinero que gestionan en renta variable. Según el último informe de la consultora Morning Star, la rentabilidad media obtenida entre julio y septiembre por estos instrumentos de inversión colectiva se ha situado en el 4.7%, elevando la cifra anual hasta el 4,4%.

Un resultado más que aceptable en los momentos de incertidumbre actuales que han llevado a cifras negativas las revalorizaciones anuales los principales índices de Wall Street. Desde enero hasta hoy, el Dow Jones pierde un 4,60% y el Nasdaq Composite retrocede un 4,20%.

Sin embargo, algunos expertos empiezan a notar cierto cansancio y una reiteración excesiva en los modelos de gestión. Como indica un analista español que realiza su trabajo en Wall Street, los patrones no han cambiado en tres años. “La renta variable estadounidense no aporta picos de rentabilidad. Desde 2002, las empresas relacionadas con la explotación de las materias primas y las líderes de los grandes mercados emergentes son la única apuesta ganadora”.

Pero parte de esas ganancias se derivan de la debilidad del dólar en los últimos tiempos y del imparable aumento del precio del petróleo. Dos circunstancias que no están destinadas a mantenerse indefinidamente. ¿O sí?

En cualquier caso, en el tercer trimestre de este año, los líderes han vuelto a ocupar las primeras posiciones. A la cabeza, las gestoras especializadas en los recurso naturales cuya rentabilidad media ha subido un 21,9% en los últimos tres meses, lo que situa la cifra conjunta de los últimos tres años en el 37,8%. Más del doble que la obtenida durante los mismos ejercicios por los fondos dedicados a navegar en las tormentosas aguas en las que evolucionan las volátiles acciones de las compañías estadounidenses.

Bluechips. En segundo lugar, una vez más los fondos especializados en los “bluechips” de los mercados emergentes que obtuvieron una revalorización de sus carteras del 17,3% y ostentan una media del 36,8% anual desde 2002.

Pero tampoco en este sector el abanico de países es demasiado amplio. La mayor parte de las inversiones se han concentrado en tres mercados concretos: Brasil, Corea del Sur y Polonia.

Curiosamente ambas categorias se relacionan. Los explosivos ritmos de crecimiento de las grandes empresas de estos tres países y de las economías de otras naciones como China y La India están en la base del aumento experimentado en el precio de las materias primas en los últimos años. El aumento adicional de demanda parece haber sido la clave de un mecanismo de retroalimentación que, por el momento, sigue funcionando.

Aunque incluso con estas solidas fundamentales los momentos son difíciles y hay volatilidad. Un ejemplo, desde el pasado 29 de septiembre en que los precios del petróleo marcaron un nuevo máximo y en sólo seis sesiones el valor del barril de crudo ha caído un 11,5%, hasta el entorno de los 61 dólares, y el precio delas acciones de las 13 mayores petroleras mundiales ha retrocedido un 11,5%.

Las circunstancias obligan a mantener la calma y diversificar, opinan otros expertos consultados. Hay mucha especulación y muchos “hedge fund” haciendo y deshaciendo posiciones a velocidad vertiginosa. Por eso no conviene siempre seguir estrategias basadas sólo en el corto plazo. A veces toca aguantar el tirón y esperar a que pase la tormenta.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.