Americaeconomica.com
Internet


 
Jueves 20 de octubre de 2005 
 
El presidente boliviano intenta mediar
en la "guerra autonómica"
 

El presidente de Bolivia, Eduardo Rodríguez, ha sentado en la misma mesa a los representantes autonómicos de las provincias enfrentadas por la redistribución de los escaños en el Congreso y a los presidentes de las cámaras bolivianas. El objetivo es negociar la solución al conflicto y que esta misma tarde los diputados provinciales presenten conjuntamente un nuevo esquema de reparto, con el que se espera poner punto y final a la crisis que durante tres semanas ha dividido al país.

Durante este tiempo, Santa Cruz y Cochabamba ha conformado un frente. Potosí, La Paz y Oruro otro. El tema en discordia es la redistribución de los escaños a la que ha instado el Tribunal Constitucional de Bolivia, que ordena revisar el censo y otorgar más representación a las provincias orientales.

Pero Potosí, La Paz y Oruro no están dispuestas a perder ningún escaño. El conflicto ha provocado una división en el Congreso y la incertidumbre de que este enfrentamiento pueda retrasar la cita electoral del próximo 4 de diciembre. Y la tensión se acrecienta cada día más con nuevas movilizaciones de los comités cívicos implicados y la huelga de hambre que han iniciado algunos representantes políticos de las provincias desfavorecidas.

Eduardo Rodríguez ya tiene planeado un modelo de distribución. En el caso de que no se consiga un consenso entre las partes en la sesión parlamentaria de hoy, el presidente ordenará que Santa Cruz se sume dos diputados, Cochabamba uno y que Potosí, La Paz y Oruro pierdan un diputado.

Esta propuesta está en medio de las exigencias de cada una de las partes. Santa Cruz exige aumentar en cuatro sus diputados, Cochabamba en dos y Potosí, La Paz y Oruro se niegan a perder ninguno de sus asientos en el Congreso.

 
Edita Asesores de Publicaciones S.L