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La
huelga del sector del transporte ya es historia pero la
repercusión que tendrá el conjunto de acuerdos
alcanzados con el Gobierno repercutirán en el comportamiento
de los precios, de acuerdo con los analistas, que deberán
variar sus previsiones.
Según
los expertos, el aspecto que más influirá
en el IPC será el incremento de las tarifas, en virtud
del acuerdo alcanzado con los cargadores. Para Luis del
Amo, del Registro de Economistas y Asesores Fiscales, esta
subida deberá trasladarse en alguna medida
siempre y cuando no se dé una contracción
significativa del consumo.
Meritxell Soler, de AFI, precisa que el impacto no sólo
podrá medirse por la subida de precios en el sector
del transporte sino por lo que la subidas de las tarifas
pueda repercutir en el resto de grupos de IPC. En este sentido,
Soler observa que la repercusión podría ser
mayor en la inflación subyacente, que hasta ahora
mantiene una tendencia moderada pero que podría
dejar de ser así porque la repercusión se
trasladaría a productos que no entran en la categoría
de energéticos ni de alimentos frescos.
En este sentido, los expertos se preparan para revisar sus
estimaciones sobre el IPC para el conjunto del año.
Por ejemplo, AFI estimaba que el crecimiento del IPC podría
reducirse en la recta final del año, hasta el entorno
del 3,5%, ya que en octubre del mes pasado fue cuando se
alcanzaron los que por aquel entonces eran los máximos
históricos del petróleo cuando ahora los precios
del crudo parecen haberse estabilizado. Sin embargo,
lo más probable es que ahora se mantenga en el entorno
del 3,7%. Otros observadores no descartan que la tasa
incluso se incremente, aunque la mayoría de los expertos
coinciden en que el efecto podría no apreciarse a
corto plazo. El grupo del transporte es el segundo que más
pondera en el cálculo del IPC.
Más
peticiones. El Gobierno podría ver como en las
próximas semanas otros colectivos afectados por la
subida de los combustibles acuden con peticiones similares.
Los pescadores se lo están planteando mientras que
otros como las aerolíneas guardan, por ahora, un
prudente silencio.
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