El
nuevo presidente del Partido de los Trabajadores (PT) de
Brasil, Ricardo Berzoini, ha anunciado que va a comenzar
a elaborar una estrategia política para conseguir
que Lula da Silva vuelva a ser reelegido en las próximas
elecciones que se celebrarán en 2006. Mientras tanto,
Lula hace campaña por su cuenta con la ayuda de su
apoyo clásico, la evolución de la economía,
y en su escenario favorito, fuera de Brasil.
Berzoini,
perteneciente al Campo Mayoritario del PT (el mismo al que
pertenecen, entre otros, Lula y el ministro de Economía,
Antonio Palocci), tiene entre sus misiones recuperar la
confianza de la población en el Gobierno de Lula
y la credibilidad del partido. Ambos objetivos tienen como
misión principal allanar el camino a Lula para que
en 2006 pueda volver a ser reelegido presidente de la República.
Pero
el camino no es fácil. Hoy mismo la Comisión
de Ética del Congreso ha anunciado la apertura de
juicio político contra 11 diputados acusados de aceptar
sobornos. Además, hoy también se ha conocido
que en los primeros años de Gobierno de Lula empeoró
la percepción sobre la corrupción en Brasil,
según un informe difundido en Londres sobre la Transparencia
Internacional.
Más
corrupción. El Índice de Percepción
de Corrupción en 2005 (y referido a los últimos
tres años) cayó en el caso de Brasil desde
el 3,9 hasta el 3,7 de una escala del 0 al 10 (siendo el
10 la mejor calificación). Aunque la caída
no es demasiado grande, la prensa brasileña destaca
el hecho de que se produce precisamente en los primeros
años de un Gobierno cuya principal prioridad era
luchar contra la corrupción. Un objetivo que no se
ha conseguido como muestra la crisis en la que está
sumida la Administración a raíz de los escándalos
desde hace ya más de tres meses.
Homenaje
en Roma. Mientras tanto, y aunque en Brasil la
popularidad de Lula sigue cayendo entre sus conciudadanos,
el presidente de este país latinoamericano sigue
ganando simpatías en el exterior. Hoy ha sido
homenajeado en Roma (Italia) por su política para
combatir el hambre y sus esfuerzos para que su actitud sirva
de ejemplo en otros países. Lula recibió la
Medalla Agrícola, la mas elevada condecoración
que otorga la Organización de Naciones Unidas para
la Alimentación y la Agricultura (FAO), un organismo
que celebra estos días su 60 Aniversario. En esta
celebración, además de Lula, también
está presente otro de los presidentes latinoamericanos
más carismático y polémico del subcontinente,
el venezolano Hugo Chávez.
La
economía va bien. Lula aprovechó
su visita a Italia para hablar de las bondades de la economía
brasileña ante 350 empresarios trasalpinos a los
que les aseguró que la economía no cambiará
de comportamiento por culpa de las elecciones de 2006. El
presidente dejó claro, a pesar del temor mostrado
por algunos expertos, que no recurrirá a medidas
populistas que puedan poner en peligro la evolución
de las variables macroeconómicas para ganarse el
apoyo de la población.
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