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Miércoles 19 de octubre de 2005 
 
Fidel Castro coloca a sus ‘hombres’ al frente de las gasolineras para frenar los robos
 

El Gobierno cubano ha tomado una decisión sorprendente. Ha concedido unas vacaciones forzosas de 45 días al personal de todas las gasolineras del país y ha sustituido a estos empleados por jóvenes trabajadores sociales de la confianza de Fidel Castro. El objetivo de la Administración de la isla es poner fin a los habituales trapicheos que se realizan en las estaciones de servicio con el combustible.

Al parecer, en Cuba es frecuente que en cualquier gasolinera se pueda adquirir gasolina o diesel con un sobreprecio y sin necesidad de entregar los bonos de racionamiento que deben ser utilizados para adquirir el combustible. Así se ha establecido un negocio ilegal donde operan, según aseguran algunas fuentes, auténticas mafias. De hecho, según se comenta en La Habana existe un estudio que revela que los empleados que más faltan a su puesto son los encargados de trasportar las maletas en los hoteles y los empleados de las gasolineras, denominados ‘pisteros’.

Los negocios paralelos. Algo que se explica por la cantidad de dinero que obtienen con sus negocios paralelos. La medida afecta a todas las gasolineras, las de Cubalse (Oro Negro), Cimex y las pertenecientes a los gobiernos provinciales. En la calle se rumorea que en breve subirá la gasolina a 95 centavos de CUC la regular y la especial a 1,20.

Los empleados de las gasolineras utilizaban varias estrategias para hacer negocio con el combustible, una operativa en la que participaba toda la cadena de distribución de las estaciones de servicio. Una de ellas, por ejemplo, tenía como protagonista a los conductores de los camiones cisterna, quienes cargaban combustible de más que luego vendían a los ‘pisteros’, quienes a su vez, lo revendían a sus clientes.

Los 'pisteros'. Otra fórmula consistía en que los automóviles, autobuses y camiones del Estado sólo echaban la gasolina correspondiente a parte de sus bonos de racionamiento y el resto se lo vendían a los empleados de las estaciones de servicio, quienes luego lo entregaban a los automovilistas privados.

Los ‘pisteros’ están molestos por la actitud del Gobierno, mientras desde la Administración no se ha dado todavía ninguna explicación sobre el asunto. En principio, el cambio es temporal, pero no es seguro que los empleados que están ahora de ‘vacaciones’ vayan a recuperar su puesto

Los hombres de negro. Las personas que han sustituido a los ‘pisteros’ son trabajadores sociales, jóvenes que a iniciativa de Fidel Castro han sido entrenados para asumir determinadas tareas cuando el Gobierno lo requiera como, por ejemplo, realizar censos o investigaciones sociales. Los que actualmente se encuentran en las estaciones de servicios van vestidos con una camiseta negra que acredita que son trabajadores sociales.

Según algunos analistas, en el fondo de todo este asunto se encuentra el hecho de que los salarios son muy bajos en Cuba en un momento en el que los precios de algunos productos se están incrementando.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.