El
Gobierno cubano ha tomado una decisión sorprendente.
Ha concedido unas vacaciones forzosas de 45 días
al personal de todas las gasolineras del país y ha
sustituido a estos empleados por jóvenes trabajadores
sociales de la confianza de Fidel Castro. El objetivo de
la Administración de la isla es poner fin a los habituales
trapicheos que se realizan en las estaciones de servicio
con el combustible.
Al
parecer, en Cuba es frecuente que en cualquier gasolinera
se pueda adquirir gasolina o diesel con un sobreprecio y
sin necesidad de entregar los bonos de racionamiento que
deben ser utilizados para adquirir el combustible. Así
se ha establecido un negocio ilegal donde operan, según
aseguran algunas fuentes, auténticas mafias. De hecho,
según se comenta en La Habana existe un estudio que
revela que los empleados que más faltan a su puesto
son los encargados de trasportar las maletas en los hoteles
y los empleados de las gasolineras, denominados ‘pisteros’.
Los
negocios paralelos. Algo que se explica por la
cantidad de dinero que obtienen con sus negocios paralelos.
La medida afecta a todas las gasolineras, las de Cubalse
(Oro Negro), Cimex y las pertenecientes a los gobiernos
provinciales. En la calle se rumorea que en breve subirá
la gasolina a 95 centavos de CUC la regular y la especial
a 1,20.
Los
empleados de las gasolineras utilizaban varias estrategias
para hacer negocio con el combustible, una operativa en
la que participaba toda la cadena de distribución
de las estaciones de servicio. Una de ellas, por ejemplo,
tenía como protagonista a los conductores de los
camiones cisterna, quienes cargaban combustible de más
que luego vendían a los ‘pisteros’, quienes
a su vez, lo revendían a sus clientes.
Los
'pisteros'. Otra fórmula consistía
en que los automóviles, autobuses y camiones del
Estado sólo echaban la gasolina correspondiente a
parte de sus bonos de racionamiento y el resto se lo vendían
a los empleados de las estaciones de servicio, quienes luego
lo entregaban a los automovilistas privados.
Los
‘pisteros’ están molestos por la actitud
del Gobierno, mientras desde la Administración no
se ha dado todavía ninguna explicación sobre
el asunto. En principio, el cambio es temporal, pero no
es seguro que los empleados que están ahora de ‘vacaciones’
vayan a recuperar su puesto
Los
hombres de negro. Las personas que han sustituido
a los ‘pisteros’ son trabajadores sociales,
jóvenes que a iniciativa de Fidel Castro han sido
entrenados para asumir determinadas tareas cuando el Gobierno
lo requiera como, por ejemplo, realizar censos o investigaciones
sociales. Los que actualmente se encuentran en las estaciones
de servicios van vestidos con una camiseta negra que acredita
que son trabajadores sociales.
Según
algunos analistas, en el fondo de todo este asunto se encuentra
el hecho de que los salarios son muy bajos en Cuba en un
momento en el que los precios de algunos productos se están
incrementando.
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