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Jueves 20 de octubre de 2005 
 
Las sofoles mexicanas recurren a la titulización para competir en costes con los bancos
 

Las Sociedades Financieras de Objeto Limitado (Sofoles) mexicanas, especializadas en la concesión de préstamos a determinados sectores, han tenido hasta ahora el camino libre para realizar su negocio debido a la dejación voluntaria que realizaron los bancos tras la crisis del Tequila. Pero las entidades financieras tradicionales han vuelto a este mercado y las cosas se están complicando. Las sofoles tienen difícil competir en coste con los bancos.

Según explican fuentes del sector a Americaeconomica.com, el coste de financiación de los bancos es bastante inferior a la de las sofoles debido a que los primeros pueden captar pasivos de sus clientes (depósitos) para alimentar la actividad crediticia mientras que las sofoles no tienen esta posibilidad. Esta circunstancia hace que sea más fácil para las entidades financieras tradicionales ofrecer préstamos a tipos de interés más bajos para captar clientes.

Nuevas fórmulas. Por este motivo, un nutrido grupo de sofoles ha solicitado autorización para operar como banco múltiple y poder realizar las transacciones habituales de una entidad financiera clásica. Pero otras han optado por otras fórmulas, como la 'bursatilización' de las carteras de crédito.

Las sofoles reúnen en un grupo un volumen de créditos que luego colocan entre los inversores, principalmente entre los fondos de pensiones y aseguradoras que encuentran en estas operaciones un importante instrumento de ahorro a largo plazo. Es lo que en España se denomina titulización.

Pero, además, la necesidad de seguir creciendo a través de la concesión de créditos ha animado a otras sofoles a innovar mecanismo para captar recursos. Hace unos meses Metrofinanciera, la quinta mayor sofol del país, entró en un innovador mercado para conseguir dinero con el que financiar su crecimiento. La novedad es que ese dinero, por primera vez, proviene del extranjero a través de una emisión de valores denominados en dólares.

Innovaciones. Para poder emitir en moneda estadounidense tuvieron que intervenir varios intermediarios que garantizaran sus títulos (su calificación es BBB+). Por ejemplo, Dresdner Switzerland garantizaron un swap basado en monedas e intereses cruzados, mientas que la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), un banco de desarrollo estatal garantizó el 10% de la transacción y ofreció también su aval para un crédito parcial por valor del 14,2% de la cartera de préstamos que sirve de colateral. El valor de la emisión fue de 125 millones de dólares (101 millones de euros) a un plazo de siete años.

No obstante, y a pesar de las dificultades para obtener recursos, las sofoles cuentan con varias ventajas que las convierten en un duro competidor para las entidades financieras, tanto que muchas entidades han decidido acortar distancias por lo sano adquiriendo sofoles.

Entre esas ventajas, según algunos expertos, se encuentra el hecho de que son firmas muy especializadas con gran conocimiento del mercado y que puedan conceder préstamos denominados en la Unidad de Inversión (UDI) mientras que los bancos lo hacen sólo en pesos. La UDI es una unidad de cuenta cuyo valor se modifica diariamente en función del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y que tiene como función proteger el poder adquisitivo de los inversores y ahorradores. Normalmente los préstamos en UDIs están ligados al comportamiento de los salarios mínimos.

Además de suponer una ventaja para el cliente, también la sofol sale beneficiada ya que están mas protegidos ante un repunte drástico de la inflación que ponga en peligro la calidad de la cartera crediticia.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.