| Cuando
los ciudadanos hispanos de Nueva Orleáns todavía
no han terminado de superar el daño físico
y patrimonial causado por el huracán Katrina,
algunos análisis económicos plantean un nuevo
impacto para muchos países de Latinoamérica:
la disminución en el envío de remesas.
El
director Asuntos Consulares de la Secretaría de Relaciones
Exteriores de Honduras, Francisco Martínez, ha advertido
que según los últimos datos del Banco Central
hondureño, las remesas de los emigrantes de Honduras,
que representan la primera fuente de divisas para la nación,
se reducirán en un 10%, es decir, 150 millones de
dólares (124 millones de euros), frente a los 1.500
millones de dólares (1.247 millones de euros) que
esperaba recibir el Gobierno durante este año.
Esta
cantidad representa el 20% del PIB de Honduras, un país
en el que la pobreza afecta al 80% de los habitantes. Martínez
ha explicado que el 65% de los hondureños que residían
en Nueva Orleáns, han resultado damnificados por
el ciclón, una región donde según la
prensa local, estaba concentrada la mayor cantidad de los
habitantes de Honduras que vivían en EEUU. En 2004,
las remesas de los hondureños registraron los 1.200
millones de dólares (997 millones de euros).
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