Viernes 14 de octubre de 2005
 
La sociedad civil de Iberoamérica también apuesta por la integración
 
Las otras cumbres
Miguel Humanes
 

La histórica y preciosa ciudad española de Salamanca acoge en estos días no sólo la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno sino un sinfín de actividades y encuentros organizados por la sociedad civil siempre con el tema iberoamericano como protagonista.

Así, la urbe castellana, que se ha convulsionado por las ingentes medidas de seguridad derivadas de la Cumbre, por los cortes de calles en el centro y por la repentina llegada masiva de ‘turistas’ celebra eventos que van desde la Cumbre Poética Iberoamericana, pasando por las V Jornadas Internacionales de Organización de Consumidores, Cultura Científica y Cultura Empresarial antes las metas del milenio, Problemas de la representación política en América Latina, Iberoamérica ante los retos del derecho internacional en el siglo XXI, hasta dos importantes novedades que se estrenan con motivo de esta Cumbre de Salamanca: el I Foro Empresarial Iberoamericano, que durante todo el día de hoy reúne a representantes de 170 grandes compañías del ámbito iberoamericano, y el I Foro Cívico Iberoamericano, que ha echado andar bajo el lema “Concertación para una ciudadanía iberoamericana activa”.

Un encuentro clásico, previo a la Cumbre de mandatarios, es el Foro Eurolatinoamericano de Comunicación, organizado por la Asociación de Periodistas Europeos (APE), la Fundación Iberoamericana Nuevo Periodismo y la Corporación Andina de Fomento (CAF) cuya undécima edición ha sido clausurada hoy por el ministro de Exteriores uruguayo, Reinaldo Gargano, quien abrió las puertas de su país para la celebración del próximo Foro que tendrá lugar en Montevideo el año que viene.

El título de la edición del Foro Eurolatinoamericano de este año ha sido “España y Portugal, entre la UE y América” y en las tres jornadas de ponencias y debates se ha pasado revista a temas candentes de la realidad iberoamericana como “La economía de la cultura y la cultura de la economía”, “Las cumbres, a examen. La política de incomunicación recíproca”, “Seguridad y Defensa en Europa y América Latina” y el mencionado papel de España y Portugal en las relaciones entre Europa y Latinoamérica.

Pobreza y comercio pobre. Entre los datos y las reflexiones del Foro hay que destacar algunos. Por ejemplo, un dato que se repitió en varias ocasiones y que resulta estremecedor es que de los 500 millones de habitantes de América Latina, 200 millones, es decir, el 40%, subsisten con menos de dos dólares al día. El secretario de Estado español para Asuntos Exteriores y para Iberoamérica, Bernardino León, ofreció una comparación llamativa: España exporta sólo a Portugal más del doble de lo que exporta a toda América Latina. Y cuatro países de la región, Brasil, Argentina, México y Chile concentran el 80% de las inversiones europeas en Latinoamérica (Brasil, 40%, y Argentina, 25%). El alto funcionario español señaló que América Latina no es una región prioritaria para Europa, aunque el acercamiento de China a la región ha despertado algo el interés europeo por las economías latinoamericanas.

El asunto de si el subcontinente latinoamericano es prioritario en la agenda del primer mundo fue muy debatido en este seminario, así como la escasa visibilidad internacional de la región, su condición de no problemático en términos de terrorismo (ha sido la única región del mundo que no ha recibido ataques terroristas tras el 11-S), una condición que parece suponerle un problema, según apuntaron distintos ponentes latinoamericanos, fue un tema recurrente en el Foro. Incluso una participante venezolana llegó a decir: “América Latina no es invisible, lo que sucede es que ustedes (los españoles, los europeos) están ciegos”.

Pero volviendo a los datos económicos, el raquitismo del comercio entre España y el subcontinente se puso de manifiesto con múltiples y variados datos, como que el mercado latinoamericano sólo compra el 7% de las exportaciones españolas, algo menos de 5.000 millones de dólares.

El responsable de la División América del Grupo Santander, José Juan Ruiz, recordó que en los últimos 10 años España ha invertido en América Latina 370.000 millones de dólares. Y la porción de la tarta de la inversión extranjera española que corresponde a América Latina es del 35% del total, frente al 60% que se lleva Europa. Ruiz sostiene que “el egoísmo funciona”, en referencia a que el interés inversor de las empresas españolas que buscan ganar mercados y maximizar beneficios se corresponde con una mejora de las infraestructuras en América Latina (por ejemplo Brasil ha pasado de tener seis millones de líneas de teléfono fijo a 12 millones gracias en buena medida al desembarco de Telefónica).

El alto ejecutivo del Grupo Santander defendió la necesidad de abrir los mercados europeos a los productos latinoamericanos y eso implicaría acabar con la actual Política Agrícola Común de la Unión Europea (PAC). Ruiz sostuvo además que la región necesita más mercado, pero también más Estado porque sin la labor del sector público, asuntos básicos para el desarrollo económico, como la construcción de infraestructuras, serían inviables.

Otro capítulo que se abordó reiteradamente durante el Foro Eurolatinoamericano fue el de la propiedad intelectual, que en América Latina no ofrece mucha seguridad jurídica. Las actuales leyes de patentes y los derechos de propiedad intelectual de la región actúan como un potente disuasorio para que Europa en particular y el mundo desarrollado en general se animen a transferir tecnología a los países latinoamericanos.

Las claves de la Cumbre y Moratinos. El secretario de Estado español para Iberoamérica ofreció en este seminario de periodistas de uno y otro lado del Atlántico los grandes objetivos que persigue esta XV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado: institucionalización de las Cumbres mediante el trabajo continuo entre cada una estas citas anuales, algo que se pretende conseguir con la flamante Secretaria General Iberoamericana, al frente de la cual está el prestigioso Enrique Iglesias; necesidad de que exista un debate real sobre los temas que afectan a la comunidad iberoamericana (como ejemplo de mayor eficiencia, León dijo que este año la Declaración Final de la Cumbre sólo constará de dos o tres páginas, frente a las más de 20 de anteriores ocasiones) y por último incrementar la participación de la sociedad civil en las Cumbres, algo que ya ha comenzado a germinar en Salamanca.

El canciller español, Miguel Ángel Moratinos, también participó en el Foro y dejó claro que en esta Cumbre se van a adoptar medidas concretas sobre emigración y sobre la creación de una fuerza de reacción rápida para paliar los efectos de los desastres naturales.

Propuesta para la próxima Cumbre. En línea con este mayor protagonismo de la sociedad civil, en el XI Foro Eurolatinoamericano de Comunicación surgió una interesante propuesta para la edición de este evento el próximo año: la elaboración de un documento que resuma las inquietudes e iniciativas del seminario y que será entregado los mandatarios para que lo analicen en el marco de la Cumbre. Este mecanismo es el que actualmente ya utilizan contados colectivos, y la Administración española desea que se generalice para que toda la sociedad pueda aproximarse más a los debates y a las decisiones que se adopten en el seno de las Cumbres Iberoamericanas.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.