| El
presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez
Zapatero, ha cumplido su promesa de convertir el espacio común
de las cumbres iberoamericanas en un foro de encuentro donde se
vaya más allá de las simples declaraciones protocolarias.
En su intervención a la ceremonia inaugural de la XV
Cumbre Iberoamericana, que se celebra en la ciudad española
de Salamanca, ha propuesto a los mandatarios latinoamericanos la
negociación de un modelo común para ordenar los flujos
migratorios que se producen desde el subcontinente a Europa.
Había
expectación por escuchar el discurso de este político,
sobre todo tras el intenso trabajo diplomático realizado
por España para asegurar el éxito de la cita salmantina.
Zapatero
prometió desde su llegada a la Presidencia del Gobierno español
revitalizar estos encuentros, que habían ido perdiendo fuelle
en los últimos años. Es pronto para saber si lo ha
conseguido. Pero hay algo cierto, las cumbres iberoamericanas tienen
ya una sede permanente y cuentan con un secretario general de prestigio,
el uruguayo Enrique Iglesias, antiguo presidente del Banco Interamericano
de Desarrollo (BID) que tendrá ahora que convertir en hechos
los puntos fundamentales de la declaración conjunta elaborada
por los países que participan en este evento.
Las
ideas del presidente español. Además, en
su discurso Zapatero abogó por una Iberoamérica sin
marginación ni pobreza, y aseguró que hay razones
para ser optimistas en la consecución de ese objetivo. Unas
palabras compartidas con la declaración de Juan Carlos I,
Rey de España, que apoyó a su jefe de Gobierno en
la intención declarada de lograr un espacio de libertad y
plenitud democrática.
Zapatero también
dijo que el sistema de cumbres debe basarse en la confianza, dada
la cercanía lingüística y cultural, aunque Iberoamérica
es una polifonía de pueblos que quiere romper perspectivas
centralistas e imaginar en común el diseño del espacio
iberoamericano.
El problema
que surge de los movimientos migratorios, definidos por el político
español como una corriente de ida y vuelta de singular dureza
para millones de seres humanos es un punto vital. Zapatero cree
que una comunidad con tanta riqueza como la latinoamericana puede
encontrar soluciones basadas en el respeto, la humanidad, la hospitalidad
y la solidaridad.
El jefe del
Gobierno español cree que la inmigración está
estrechamente vinculada con el desarrollo económico, por
eso cree que Latinoamérica debe constituirse con sociedades
donde la riqueza se reparta con justicia y equidad. Y también
ha recordado a los mandatarios latinoamericanos que España
ejerce un papel fundamental como puente entre Europa y el subcontinente.
El
inicio de la Cumbre. En la sesión inaugural también
intervino Don Felipe de Borbón y Grecia, Príncipe
de Asturias, que animó a los asistentes a la Cumbre Iberoamericana
a construir sociedades comprometidas con la democracia y los Derechos
Humanos. Después, el secretario general de la ONU, Kofi Annan,
coincidió con Don Felipe en pedir que se creen las condiciones
y se hagan los esfuerzos necesarios para que Iberoamérica
tenga un desarrollo humano, justo y equitativo.
Por quinta vez,
el presidente de Cuba, Fidel Castro, se ha convertido en el gran
ausente de la cita latinoamericana a la que no asiste desde 2000,
cuando el encuentro tuvo lugar en Panamá. Sí están
otros 22 máximos responsables de los gobiernos de la región.
Los otros mandatarios ausentes son el ecuatoriano Alfredo Palacio,
el guatemalteco Óscar Berger y el salvadoreño Tony
Saca y el nicaragüense Enrique Bolaños. .
Los
representantes de la isla en este encuentro han querido dejar claro
que el mandatario no ha venido a Salamanca porque tiene importantes
trabajos humanitarios que realizar en su país. Según
declaraciones del canciller de la mayor de las antillas, Felipe
Pérez Roque, Fidel coordina personalmente la distribución
de la ayuda de emergencia que está realizando Cuba hacia
los países más afectados por el huracán Stan,
El Salvador y Guatemala, y Pakistán, la nación asiática
golpeada recientemente por un durísimo terremoto.
Nada que ver,
por lo tanto, con los rumores, probablemente interesados, que durante
todos estos días han ligado la ausencia de Fidel con su temor
a la posibilidad de que la justicia española detuviera al
mandatario cubano tras la denuncia presentada por un grupo anticastrista
que le acusa de haber violado durante más de 40 años
los derechos humanos.
El
coordinador de la Cumbre. En su debut al frente de la Secretaría
General Iberoamericana el uruguayo Enrique Iglesias ha querido aclarar
que la declaración especial sobre terrorismo que aprobarán
mañana los jefes de Estado y de Gobierno en esta Cumbre no
se refiere exclusivamente al caso del anticastrista cubano Luis
Posada Carriles, actualmente en EEUU, país que se ha negado
ha considerar las peticiones de extradición realizadas por
Cuba y Venezuela.
Iglesias ha
afirmado que hay otros países como España que también
tienen contenciosos en materia de extradición por razones
de terrorismo. Pero ésta no es la única resolución
que se ha puesto en duda en estos días. La condena del embargo
de EEUU sobre Cuba también se ha puesto en entredicho. El
secretario general iberoamericano recordó que tanto en Naciones
Unidas como en otras cumbres se ha planteado esta propuesta que
mañana firmarán también los jefes de Estado.
Algo
que no le ha gustado especialmente a la Embajada de EEUU en España,
que considera que sería desafortunado que el texto fuese
interpretado como una señal de apoyo a la dictadura cubana.
Y señala una discrepancia lingüística que consiste
en saber si la declaración final recoge la palabra embargo
o la palabra bloqueo. Fuentes de la diplomacia española habían
declarado a fuentes de Europa Press que el término
bloqueo es más usual en Latinoamérica y que, por eso,
posiblemente esté en la declaración.
La
ausencia de Fidel. El caso de Cuba se ha convertido en
el centro de atención de un centenar de diputados españoles
e iberoamericanos, impulsados por el PP, que firmaron el martes
en Madrid un documento en el que exigen que en esta Cumbre se establezca
un mecanismo eficaz de seguimiento del cumplimiento de los acuerdos
en materia de Derechos Humanos adoptados en esta cita.
En el documento
se insta a los jefes de Estado a exigir a Cuba la presentación
de un programa de reformas políticas que garanticen el efectivo
respeto a la libertad y a los derechos del pueblo cubano, así
como al inicio de un proceso de transición a la democracia
con la celebración de elecciones libres. Este texto se hizo
llegar a Enrique Iglesias quien lo leyó y consideró
que ahora el seguimiento y su posible impulso deberá hacerse
desde el punto de vista tanto parlamentario como político.
Las
reuniones bilaterales. Fuera de las acciones conjuntas
los encuentros bilaterales también tienen una gran importancia
en la cumbre de este año. Mañana, por ejemplo, los
presidentes de Colombia y Perú, Álvaro Uribe y Alejandro
Toledo, y el ministro de Asuntos Exteriores de Ecuador, Francisco
Carrión, tendrán un encuentro para impulsar el TLC
con EEUU.
La
prensa mexicana se ha hecho inmediatamente eco de la reunión
de su presidente, Vicente Fox, con el Rey de España, quién
se ha interesado por las víctimas del huracán Stan.
En Venezuela, se destacan dos cosas. En primer lugar, las declaraciones
del presidente Chávez, que ha anunciado que mañana
podría concretar con el Gobierno español nuevos contratos
de compra de armamento militar. La segunda se refiere al presidente
brasileño, Lula da Silva, cuyo perfil es sorprendentemente
bajo en esta reunión y que va a apoyar iniciativas promovidas
por el mandatario venezolano, como la condena al bloqueo cubano.
Para los argentinos,
el hecho de que su presidente, Néstor Kirchner, se haya reunido
con Zapatero para firmar un plan de asociación estratégica
entre España y el país austral es importante. Hasta
ahora, el país europeo sólo tiene pactos de este tipo
con otras dos naciones de Latinoamérica, Brasil y México.
A cambio, Kirchner
se ha comprometido a adquirir material ferroviario a empresas españolas
y a seguir negociando calendario de aumentos de las tarifas progresivos
y selectivos con las compañías hispanas que poseen
concesiones de servicios públicos en la región. Los
dos mandatarios también habrían hablado, según
las versiones que proporcionan la prensa argentina, de otros asuntos
como la posibilidad de que Aguas de Barcelona (Agbar) asegure el
servicio que prestaba Aguas de Buenos Aires tras la salida de los
franceses de Suez y del canje de deuda bilateral por proyectos educativos
que España ha ofrecido a varios países de la región.
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