| La
Corte Nacional Electoral de Bolivia ha advertido que si
no se aprueba una nueva distribución de los escaños
antes del próximo viernes, las elecciones previstas
para el próximo 4 de diciembre podrían retrasarse.
Ya no habría tiempo para tener listo todo el proceso
burocrático, como el cambio de las circunscripciones
o la inscripción de los candidatos. Este mensaje
añade todavía más tensión a
los parlamentarios que hoy miércoles escuchan las
propuestas de las provincias implicadas en el conflicto.
Al
pleno del Congreso se le acaba el tiempo para seguir discutiendo
el fallo del Tribunal Constitucional, que instó a
reasignar los escaños actualizando el censo. La resolución
se produjo hace tres semanas, desde entonces, las discrepancias
en el modelo de reparto amenazan incluso a la cita electoral.
El
presidente Eduardo Rodríguez tampoco está
dispuesto a que se cambie el calendario previsto. Antes
incluso del anuncio de la Corte Electoral, el mandatario
ya tenía decidido acabar con este enfrentamiento
en esta misma semana. Si el Congreso no aprueba ninguna
de las propuestas de las cinco autonomías implicadas,
Rodríguez realizará una
nueva distribución a través de un decreto.
Después
de los fracasos sucesivos en las negociaciones entre los
representantes provinciales de Santa Cruz y Cochabamba,
las provincias que exigen aumentar su representación
en el Congreso, y las de Potosí, La Paz y Oruro,
las que se niegan a perder diputados, el presidente boliviano
no va a permitir que se continúe con esta incertidumbre.
Cuando sólo faltan dos meses para la cita en las
urnas los bolivianos todavía no saben si se realizarán
las elecciones y cuántos parlamentarios tendrá cada
región.
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