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El
presidente de Ecuador, Alfredo Palacios, no ha conseguido
el apoyo del Congreso para realizar una Asamblea Constituyente.
La reunión entre el mandatario y el presidente del
Congreso, Wilfredo Lucero, no se ha producido en los términos
que Palacios quería. Lucero, como portavoz
del Congreso, se ha declarado en contra de las intenciones
del mandatario. Le ha sugerido que cambie sus planes por
la convocatoria de una Asamblea Constitucional.
Pero
Palacios ha desestimado la propuesta. La diferencia
entre los dos tipos de asambleas radica en que la Constitucional
sólo permite la modificación de los artículos
de la Carta Magna, mientras que la propone Palacios,
la Asamblea Constituyente, también incluye la opción
de añadir o eliminar nuevos epígrafes.
El presidente
está muy decidido y a pesar de que el Tribunal Supremo
Electoral rechazara su proposición, él sigue
apostando por esta fórmula para llevar a cabo la
reforma política de Ecuador. Palacios quiere convocar
un referéndum para que el pueblo se declare a favor
o en contra de la celebración de la Constituyente.
Si los ecuatorianos votan que sí, el presidente ignoraría
los argumentos del Congreso.
La posición
del presidente ha provocado la indignación de los
grupos de la oposición. Según revela el diario
La Hora, los bloques de la derecha, entre ellos el Partidos
Social Cristiano, están barajando la posibilidad de
presentar una demanda ante la Organización de Estados
Americanos (OEA), además de exigir la destitución
del mandatario y que se adelanten las elecciones previstas
para el año 2006.
Por
otro lado, la diputada por el Partido Sociedad Patriótica
y esposa del ex mandatario Lucio Gutiérrez, Ximena
Bohóquez, ha declarado a Americaeconomica.com
que la Asamblea Constituyente es la única vía
para acabar con la crisis que vive Ecuador. Sin embargo,
para la diputada, este proceso debería nacer de un
Ejecutivo legítimo y con autoridad moral. Dos calificativos
que el Gobierno de Palacios no tiene, en opinión
de la esposa del ex mandatario.
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