Las
entidades financieras argentinas tienen sus carteras cargadas
de títulos públicos, una exposición
muchas veces criticada por el FMI. Sin embargo, los bancos
australes han comenzado a reducir sus posiciones en este
papel, azuzados por el hecho de que a partir de 2006 esa
exposición no podrá superar el 40% del activo.
Actualmente, ese porcentaje es del 33,3% tras una reducción
en lo que va de año de seis puntos porcentuales.
Según
el último informe de bancos divulgado por el Banco
Central de La República Argentina (BCRA), este movimiento
lo lideran las entidades privadas, las cuales en el mes
de agosto redujeron en casi dos puntos porcentuales su exposición
hasta representar el 31,1% del activo desde más del
46% de enero de 2004. Los riesgos asumidos por las entidades
en el sector público incluyen los saldos de balance
de títulos públicos (excluyendo Lebac y Nobac),
préstamos al sector público y compensaciones
a recibir.
Ventas
y amortizaciones. El BCRA explica que la caída
que está experimentando la exposición del
sistema financiero argentino al sector público se
explican por las ventas de títulos y también
por la amortización de parte del capital de los bonos
recibidos en concepto de compensación y cobertura.
De
esta manera, los bancos, animados por la nueva legislación
que entrará en vigor el año que viene, han
iniciado un proceso de normalización de los activos.
Según la autoridad monetaria, en los próximos
meses las entidades financieras seguirán contrayendo
su exposición a este sector, un proceso que está
siendo facilitado por el incremento de las cotizaciones
en el mercado de deuda pública, puesto que de esta
manera se reduce la disparidad entre el valor de mercado
y el contable.
No
obstante, la situación de los bancos argentinos es
muy dispar. En agosto de 2005 había 63 entidades
con una exposición inferior al 20% de los activos,
16 con un porcentaje que representa entre el 20% y el 40%,
seis del 40% al 60% y cinco con más del 60%.
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