El
16 de diciembre tendrá lugar en Brasil la primera
subasta de energía nueva en la que las empresas podrán
optar a la obtención de concesiones para construir
y operar centrales eléctricas. El edicto de la licitación
acaba de ser aprobado por la Agencia Nacional de Energía
Eléctrica (Aneel) y su principal novedad es que los
fondos de inversión y de pensiones del país
puedan participar en las licitaciones como inversores.
Con
el objetivo de que estos fondos puedan acudir a la subasta,
la legislación ha establecido que durante la fase
de presentación de solicitudes no se exigirá
la comprobación del patrimonio mínimo líquido
ni del capital social. Para comprobar la capacidad financiera
de estas firmas bastará con realizar un depósito
de garantía.
Además
de este cambio, también se han impuesto nuevas exigencias
medioambientales. Los interesados tendrán que tener
en cuenta el coste de estas exigencias que Aneel los tendrá
en cuenta a la hora de calcular el precio de la energía,
según ha revelado el diario brasileño O'Globo.
La
licitación de diciembre la dirigirá la Cámara
de Comercialización de Energía Eléctrica
(CCEE) y se realizará en dos fases. En una primera
se ofertarán las licencias para la construcción
de nuevas plantas hidroeléctricas y en una segunda
se podrán realizar ofertas por otro tipo de centrales:
termoeléctricas o de biomasa. Por último,
se seleccionará al ganador que será el que
ofrezca el menor precio por la energía.
La
subasta se realizará en Rio de Janeiro. El plazo
de entrega de los documentos necesarios para participar
en la licitación se cierra el 11 de noviembre, y
entre el 13 y el 15 de diciembre se realizará la
precalificación de las empresas o fondos que participarán
en la subasta.
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