Americaeconomica.com
Internet

 
Lunes 24 de octubre de 2005 
 
Primera expulsión en el PT de Lula
a raíz de los casos de corrupción
 

La nueva cúpula directiva del Partido de los Trabajadores (PT) que lidera Lula ha dado una muestra de la que será su política contra los corruptos. El PT ha expulsado de esta formación política al ex tesorero Delubio Soares, la primera sanción interna relacionada con los escándalos de los sobornos. Mientras tanto, Lula y su Gobierno siguen perdiendo puntos en las encuestas.

El PT ha seguido la recomendación de la Comisión de Ética del partido y ha sometido a la votación de los 56 miembros del órgano de dirección la expulsión de Soares. El "sí" ganó por una mayoría de 37 votos.

Soares dimitió en julio como tesorero por su participación en los casos de corrupción, una implicación que él mismo reconoció después. Ha sido esta confesión la que ha propiciado su expulsión del PT.

Al parecer, Soares fue uno de los principales artífices, junto al publicista Marcos Valerio, del esquema montado para sobornar a diputados de otros partidos con el objetivo de garantizarse el apoyo a los proyectos del Gobierno en el Congreso.

Otra caída en las encuestas. La nueva directiva del PT espera con esta drástica sanción contribuir a recobrar la credibilidad de esta formación política y del Gobierno. Algo que la Administración brasileña y el presidente Lula necesitan urgentemente para frenar su caída en las encuestas.

Según la agencia Datafolha, los brasileños siguen castigando al Gobierno y a Lula por el estallido de los casos de corrupción. Según una encuesta divulgada hoy, el porcentaje de la población que califica al Ejecutivo de bueno u óptimo es el mismo que el que lo considera malo o pésimo: el 28%. En agosto, esa cifra era en el primer caso del 31% y en el segundo del 26%.

El prestigio de Lula también sufre un varapalo. Cae 11 puntos porcentuales si se compara con los datos de julio, mes en el que por primera vez se incluye la pregunta que hace referencia directa a la percepción que tiene la población del presidente. En ese momento, el 51% de los brasileños encuestados afirmó que la labor de Lula era buena y hoy son sólo el 40% los que la califican de esta manera. El porcentaje de los que opinan mal del presidente se ha incrementado desde el 12% al 20%.

Triunfa el 'sí' a las armas. Estos datos son una muy mala noticia para el Gobierno brasileño, lo mismo que el resultado del referéndum sobre las armas que se celebró el domingo en el país y en el que ha fracasado la opción defendida por la Administración.

El Ejecutivo había propuesto ilegalizar la venta de armas para frenar el número de muertos por disparos en el país. Pero los brasileños han decidido, con un 64% de los votos, en contra de esta prohibición. La pregunta concreta a la que debieron responder los ciudadanos fue: "¿El comercio de armas de fuego y munición deber ser prohibido en Brasil?. Sólo el 36% de la población votó "sí".

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.