Los
próximos días 4 y 5 de noviembre, la ciudad
argentina de Mar de la Plata se convertirá en un hormiguero
de presidentes, ministros, sindicalistas, músicos...
Todos ellos tienen una cita, la IV Cumbre de las Américas.
Pero no será el único evento que centrará
la atención de los medios de comunicación
internacionales. Chávez será el protagonista
de una 'macroreunión' paralela, la III Cumbre de los
Pueblos, con la que se pretende echar un nuevo pulso a Bush.
La
contra-cumbre está organizada por una multitud de
organizaciones anti globalización, partidos de izquierda
de todo el mundo y sindicatos. Allí estará,
por ejemplo, el líder de los 'piqueteros' argentinos,
Luis D'Elía, un hombre próximo a Kirchner,
representantes de la Confederación de Trabajadores
de Argentina, las Madres de la Plaza de Mayo, el premio
Nobel de la Paz Aldolfo Pérez Esquival, y cantantes
como el cubano Silvio Rodríguez, el francés
Manu Chao o el argentino Horacio Fontova.
La
asistencia del presidente de Venezuela. Pero también
habrá presidentes. Todos los mandatarios del subcontinente
más el presidente de EEUU, George Bush, estarán
en Mar de la Plata para participar en la IV Cumbre de las
Américas. Y es posible que más de uno aproveche
para darse una vuelta por la cumbre paralela. Uno de ellos,
será sin duda Hugo Chávez, quien, según
la prensa venezolana ya ha confirmado su presencia.
El
objetivo de este evento es fundamentalmente mostrar su rechazo
a Bush, un hombre que despierta muy pocas simpatías
en el país anfitrión por lo que es muy probable
que la manifestación convocada para recibirle, y
no precisamente con aplausos, sea un éxito. Algunos
organizadores hablan incluso de 10.000 personas.
Varios
asuntos económicos centrarán la III Cumbre
de los Pueblos. Uno de ellos será la oposición
al Área de Libre Comercio de las Américas
(ALCA) que ha propuesto Washington y con la que, según
sus detractores, el país estadounidense pretende
imponer su hegemonía en el subcontinente.
El
ALCA contra el ALBA. Chávez ha sido uno
de los más radicales opositores a este plan y ha
planteado otra opción para librarse de Washington,
la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA),
un proyecto que ha contado con el apoyo del resto de países
latinoamericanos en los diferentes encuentros que se han
producido a lo largo de este año.
No
obstante, el plan de Bush parece a estas alturas más
muerto que vivo. El ALCA tenía que haber entrado
en vigor este año pero las diferencias con países
como Argentina, Brasil y Venezuela han impedido su puesta
en funcionamiento. Ante esta situación, el presidente
de EEUU ha variado su estrategia y ha optado por firmar
acuerdos bilaterales con los países de las diferentes
áreas comerciales, como Centroamérica, donde
acaba de entrar en vigor el CAFTA, o la Comunidad Andina
(CAN), cuyos países miembros ultiman un acuerdo que
probablemente esté listo antes de final de año.
Además
del ALCA, esta cumbre también organizará un
foro sobre energía en el que con casi total seguridad
Petroamérica será la protagonista, otro de
los proyectos de Chávez que ya está en avanzado estado de gestación tras los acuerdos firmados para
crear Petrocaribe, Petrosur y Petroandina, los tres pilares
de la integración energética latinoamericana
que impulsa el mandatario venezolano.
También
habrá discusiones en torno al pago de la deuda externa
de los países latinoamericanos que suma en total
casi 800.000 millones de dólares (662.965 millones
de euros).
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