Los
empresarios estadounidenses están deseando hacer
negocios en Cuba. Muchos de ellos, básicamente los
dedicados a la agricultura y la ganadería, ya los
hacen gracias a que el bloqueo que mantiene Washington contra
la isla no afecta a las exportaciones de alimentos y medicinas
que tienen como destino este país caribeño.
Pero, al parecer, hay multitud de compañías
que está deseando hacer negocios en Cuba, una vez
que Fidel Castro haya desaparecido de la escena política
del país.
Según
una estimación realizada por la Cámara de
Comercio de Miami, en la era post-castrista las inversiones estadounidenses
en Cuba podrían alcanzar los 2.000 millones de dólares
(1.675 millones de euros) al año. Y los sectores
a los que llegaría ese dinero serían muy variados:
turismo, infraestructura, comunicaciones, telecomunicaciones,
agricultura, seguros, banca, medios de comunicación...
Estas
estimaciones se basan en el interés que despierta
la isla en EEUU, según una encuesta realizada por
la consultora Sergio Bendixen, especializada en la investigación
de la opinión de la comunidad hispana.
Según
esta encuesta, divulgada por el diario argentino Infobae,
el 64% de los entrevistados (417 y en la zona de Miami)
mostró su interés en desarrollar negocios
en la isla a través de filiales (33%) o empresas
conjuntas (30%).
En
ese 64% no sólo hay empresarios cubano-americanos
(que representan un 72% del total), sino también
anglosajones (63%) y afroamericanos (50%).
En
general, el sector empresarial de Miami se muestra optimista
sobre las repercusiones en el sur de Florida del futuro
comercio con Cuba. Aunque también existen recelos.
El
70% de los entrevistados cree que en sectores como el turismo,
el de bienes raíces, agrícola o el de comercio
portuario podrían existir repercusiones negativas.
Temen la competencia de una Cuba sin Fidel Castro.
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