El
Gobierno de Chávez está molesto con la intromisión
de Washington en su plan de integración económica
para la comunidad andina. El avance de las negociaciones
para la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con
EEUU ha molestado al Ejecutivo venezolano que ha amenazado
con realizar "ajustes" en las relaciones económicas
que mantiene con las naciones que firmen el acuerdo con
Washington.
EEUU
y Venezuela se disputan el liderazgo del proceso de integración
económica en el subcontinente. De momento, parece
que Chávez gana gracias a su proyecto para unir energéticamente
a los diferentes bloques comerciales de la región.
Pero hay una sombra en este proceso: Washington planea sobre
los países andinos.
Las
negociaciones que mantienen estas naciones, entre ellas
Colombia, Ecuador y Perú, con Washington para la
firma de un TLC avanzan, circunstancia que ha disgustado
al Gobierno de Chávez. El ministro de Integración
y Comercio Exterior, Gustavo Márquez, ha sido claro:
las relaciones económicas que mantiene Venezuela
con aquellos países que firmen el TLC con EEUU sufrirán
ajustes.
Más
advertencias. El funcionario venezolano hizo estas
declaraciones en una entrevista concedida al canal estatal
Venezolana de Televisión, en la que advirtió
que si esa situación llega a darse "habrá
que discutir muchas cosas".
Algunos
expertos venezolanos han criticado las amenazas del Gobierno
de Chávez y consideran que es una muestra más
de que la Administración venezolana utiliza el petróleo
como arma política. De hecho, muchos de los países
andinos que mantienen negociaciones con EEUU están
pendientes de la concreción de algunos proyectos
de cooperación energética con Venezuela.
Este
es el caso de Colombia, país que negoció la creación
conjunta de un gasoducto binacional. Este proyecto lleva
ya rondando las mentes de sus promotores más de un
año, pero en sucesivas ocasiones se ha aplazado.
Sin embargo, hace algo más de un mes que las negociaciones
se desbloquearon y comenzó a tomar forma el acuerdo.
En otros países, como en Ecuador, existe un acuerdo
para vender directamente gas licuado del petróleo
que tiene que renegociarse este año porque en noviembre
finaliza el contrato que mantiene la petrolera estatal venezolana,
Pdvsa, con la empresa holandesa Trafigura.
Negocios
pendientes. Además, no hay que olvidar que
Chávez también ultima la creación de
Petroandina, un proyecto de integración energética
que permitirá a los países andinos adquirir
crudo venezolano a precios preferenciales.
Pero
no sólo el crudo. También podría haber
otros negocios en peligro en el caso de que Venezuela decida
tomar represalias contra los países que firmen el
TLC con EEUU. En Ecuador, por ejemplo, están pendientes
de que se concrete la compra por parte del Gobierno de Chávez
de bonos emitidos por el Tesoro ecuatoriano y que podría
ascender a 300 millones de dólares (248 millones
de euros), según se rumorea en círculos financieros
del país.
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