| El
grupo Luksic, pereteneciente a la familia más rica de Chile, ha centrado
su atención en convertirse en el socio estratégico
de Capel, la mayor productora de licor chileno, con un 55,9%
de presencia en el mercado de bebidas alcohólicas.
Sin embargo, sus intenciones han incomodado al Fiscal Nacional
Económico del país (FNE), que mostró
su preocupación al advertir que con esta operación,
la empresa resultante concentaría en una sola mano,
casi el 100% del mercado del pisco. Aunque Luksic asegura
que la fusión originirá buenos resultados
en el sector, tendrá que esperar a una resolución
del Tribunal de Defensa de Libre Competencia (TDLC), a la
que el FNE ha pedido que vigile el caso.
El
presidente del FNE, Pedro Mattar, ha hecho enfásis
en el valor cultural que tiene el pisco para el país.
Según sus declarariones, se opone a la fusión
entre Capel y la Compañía Pisquiera de Chile
(CPCh) -filial de Compañias Cerveras Unidad (CCU), propiedad
del grupo Luksic- porque
el producto constituye de por sí sólo un merdao
relevante por los aspectos culturales del país a
los que está asociado.
Para
la prensa local chilena, el deseo de CCU, el principal productor
cervecero, el segundo productor de vinos y el tercero en
bebidas gaseosos, de dirigir la industria del pisco de Chile
era intuido por algunos expertos. Además, Capel constituye
un atractivo aliado, ya que en 2004 registró ingresos de
55 milones de dólares (45 millones de euros).
Por
su parte, CPCh respondió a las declaraciones del
máximo responsable del FNE, Pedro Mattar, e indicó
que la solución está ahora en manos del TDLC,
que es la autoridad competente para resolver este tipo de
conflictos. Los empresarios del grupo Luksic se muestran
confiados y aseguran que con la fusión se podrá
competir con la principal amenaza a la que se enfrenta el pisco
nacional: los licores importados.
Juicio
de Luksic sin resolver. Mientras el Grupo Luksic
amplía sus influencias en el mercado de Chile, todavía
no se han resuelto las acusaciones que pesan sobre Andrónico
Luksic. El Gobierno de Perú le culpa de tráfico de influencias con el ex jefe del Servicio
de Inteligencia Vladimiro Montesinos, en un litigio con
la Municipalidad de Lima. Este ente local denunciaba que
la productora de pasta alimenticia Lucchetti, propiedad
de la familia Luksic, ubicada cerca de la zona protegida 'Los pantanos
de Villa', infringía normas de ecología y su
infraestructura dañaba el medio ambiente.
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