Viernes 21 de octubre de 2005
 
El presidente boliviano presenta en el Congreso una propuesta distinta de distribución de los escaños
 
Rodríguez cambia de plan
Américaeconomica.com
 

El presidente de Bolivia, Eduardo Rodríguez, tiene por delante una jornada decisiva. Hoy viernes, llevará hasta el pleno del Congreso un proyecto para redistribuir los escaños, de cara las elecciones previstas el próximo 4 de diciembre. Con la nueva propuesta, el mandatario quiere acabar con el enfrentamiento que protagonizan las provincias bolivianas desde hace tres semanas, enzarzadas en una auténtica 'guerra' después del fallo del Tribunal Constitucional que ha instado al Congreso a reasignar los asientos en el Parlamento.

El presidente boliviano ha decidido actuar para acabar con una situación conflictiva que podría cambiar el calendario electoral establecido. Una de las posibilidades que se barajan para solucionar este enfrentamiento es retrasar las elecciones. Opción a la que se opone Rodríguez. Cuando el mandatario asumió la Presidencia, tras la renuncia de Carlos Mesa, se comprometió a ocupar su cargo de una manera transitoria sólo hasta que se fijara la cita electoral. El presidente quiere cumplir con su palabra, por eso se niega tajantemente a prolongar su mandato. Incluso, ha llegado a advertir que renunciaría a su cargo si la fecha de los comicios se modifica.

A pesar de la amenaza, Rodríguez lleva a cabo una política conciliadora. Ésta es la segunda vez que lanza un proyecto oficial para reasignar los escaños. Además, la primera vez que lo hizo amplió el plazo en un intento para que fueran los representantes autonómicos los que llegaran a un acuerdo.

Los que protagonizan la lucha son los representantes políticos de cinco provincias Bolivianas. Dos orientales, Santa Cruz y Cochabamba, que exigen aumentar su representación en el Congreso, y tres occidentales, Potosí, La Paz y Oruro, que se niegan a perder diputados. La postura de ambos frentes es tan inflexible que el entedimiento se hace imposible. Mientras, el país sigue en vilo, sin conocer con seguridad si se realizarán las elecciones y sin conocer cuántos parlamentarios tendrá cada autonomía.

En la primera propuesta, Rodríguez asignó a Santa Cruz 24 diputados, a Cochabamba 18, a La Paz 30, a Oruro 14 y a Potosí 9. En el nuevo proyecto, el mandatario ha otorgado a la provincia cruceña 23, a Cochabamba 17, a La Paz 31 y ha dejado con el mismo número de escaños a Oruro y Potosí.

El pasado día 12 de octubre, Rodríguez anunció que tenía un plan para acatar el fallo del Tribunal Constitucional y hacer una nueva redistribución de los asientos del Congreso. El propio mandatario definió su solución como un reparto en la que "los que piden más se conformarían con poco y los que pierden mucho se conformarían con perder poco".

En aquella fecha, el presidente advirtió a los negociadores provinciales que tenían de plazo máximo hasta el lunes pasado. Si tras el regreso de Rodríguez de la Cumbre Iberoamericana de Salamanca, las provincias no tenían listo una propuesta conjunta y consensuada, se llevaría ese esquema al pleno de Congreso. Pero llegó ese día y las autonomías mantenían las mismas discrepancias. Entonces el mandatario optó por dar más margen de tiempo, que ha transcurrido sin que se obtuviera ningún éxito.

Cuando ya habían transcurrido tres semanas consecutivas de enfrentamiento, Rodríguez sentó en la misma mesa de negociaciones a los presidentes de las Cámaras y a los representantes provinciales y, en esa reunión, anunció su nuevo modelo.

El Congreso decide. La idea de Rodríguez no ha tenido la recepción que esperaba. Los comités cívicos de cada una de las provincias enzarzadas en esta 'guerra' están en contra.

Volvamos al día de hoy. Los representantes regionales concentran su atención en lo que sucede en la sesión plenaria, que al cierre de esta edición no había concluido. Confían en que la mayoría de los diputados rechacen las pretensiones de Rodríguez y ya han convocado reuniones en sus provincias para definir una estrategia de lucha y defender sus propios intereses. Las líneas de actuación de las regiones orientales contemplan manifestaciones de protesta y tampoco descartan otro tipo de recursos jurídicos, como acudir a los tribunales de justicia. Las regiones occidentales, por su parte, también están dispuestas a defender sus escaños buscando el apoyo popular y retoman otra vez las amenazas de no participar en las elecciones.

Estas horas son de máxima incertidumbre. El presidente de Bolivia está inmerso en una verdadera encrucijada. Si el Congreso no le respalda y no se aprueba su esquema de reparto, la 'guerra autonómica' se prolongará durante un tiempo indefinido. Si se aprueba, el enfrentamiento podría repercutir directamente en las elecciones. Los días podrían sucederse sin que ninguna de las partes estuviera dispuesta a flexibilizar su posición. Pero si ocurriese lo contrario, y los diputados aprueban la distribución que propone el mandatario, el conflicto también estaría más que asegurado.

 

 

 

 

 


 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.