| Esta semana el
Banco Central de Brasil (BC) ha reducido los tipos de interés
50 puntos básicos (pb) hasta el 19%. La caída de la
tasa selic en dos meses ha sido de 75 pb y se espera que la autoridad
monetaria siga vertiendo su pócima revitalizante sobre la
economía del país, un gesto que podría dar
una alegría a Lula a final de año. El presidente brasileño
podría despedir el 2005 con un crecimiento del PIB superior
al 3,5% previsto. Una buena noticia para sus aspiraciones de ser
reelegido en las elecciones presidenciales de 2006.
El ímpetu con el que el Banco Central
de Brasil (BC) ha recortado los tipos de interés ha sorprendido
a muchos analistas que esperaban una reducción menor, de
25 puntos básicos (pb). La autoridad monetaria con un recorte
de 0,50 puntos porcentuales ha dejado la tasa selic en la menor
cifra desde febrero de este año. Su arrojo ha gustado a los
inversores, los empresarios, y, en general a los consumidores brasileños.
Todos ellos llevan ya mucho tiempo quejándose
y criticando la política restrictiva de la autoridad monetaria
y la actitud del Gobierno. No obstante, los tipos de interés
siguen siendo elevados y desde algunos sectores se advierte que
son necesarias más rebajas para evitar que se reduzca la
inversión y el crecimiento.
Las críticas se aplacan. En
cualquier caso, el gesto del BC contribuirá sin duda a aplacar
las críticas contra la política económica de
Lula, lo que sin duda le vendrá muy bien de cara a las elecciones
presidenciales. Algunos expertos citados por la prensa brasileña
aseguran que todavía hay margen para reducir la tasa selic
de aquí a finales de año. La próxima reunión
del Copom se celebrará los días 22 y 23 de noviembre,
una nueva oportunidad para que Lula se reconcilie con los sectores
productivos más críticos con su política.
De hecho, el BC ya ha conseguido animar la
economía, o al menos las previsiones. La mayoría de
los analistas considera que el efecto estimulante de las vitaminas
repartidas por la autoridad monetaria comenzarán a percibirse
en el cuarto trimestre del año. Pero es posible que incluso
se adelante al tercer trimestre debido al impulso que generan las
simples expectativas de reducción de la tasa selic, unas
esperanzas que comenzaron ya hace unos meses cuando los precios
empezaron a reaccionar a la política restrictiva del BC.
El Comité de Política Monetaria
(Copom) del BC decidió esta semana por unanimidad el recorte
de 0,5 puntos porcentuales y explicó en el comunicado que
la decisión de flexibilizar su política en este momento
no compromete las conquistas obtenidas en el proceso de lucha contra
la inflación. El mismo texto que empleó cuando anunció
el pasado mes un recorte de la tasa selic de 25 puntos porcentuales.
Un peligro en el horizonte. Sin
embargo, las cosas pueden torcerse. Un día después
de que el Copom anunciara su decisión se ha conocido un dato
poco alentador. Según la Fundación Getulio Vargas,
(FGV), el Índice General de Precios- Mercado (IGP-M) interrumpió
en octubre las caídas logradas en los cinco meses anteriores
y se incrementó un 0,61%. En este indicador están
incluidos, entre otros, los precios al consumidor, los industriales
y los costes de construcción.
En el caso de que se trate de algo coyuntural
que no impida al BC seguir con su política de flexibilización,
las variables macroeconómicas que podrá exhibir Lula
a final de año serán mejor de lo esperado. El PIB
podría crecer hasta el 4%, en lugar del 3,5% previsto, animado
por el aumento del crédito, la vitalidad del consumo y el
tirón de las exportaciones. Todo ello aderezado con el incremento
de la inversión, algo que ya ha comenzado a percibirse. En
el segundo trimestre del año, representaba ya más
del 19% del PIB con lo que a finales de 2005 podría superar
con creces el 20%.
La reducción de la tasa selic también
podría contribuir a reducir un peligroso indicador, la cantidad
de cheques sin fondos que circulan por Brasil. En septiembre, este
papel mojado creció un 27,6% respecto al mismo
mes del año anterior y un 4,3% desde agosto, según
datos de la empresa de análisis de crédito Serasa.
En el pasado mes, de cada mil cheques que entraron y fueron compensados
por los bancos, 19,4 fueron devueltos por insuficiencia de fondos.
En total, fueron se devolvieron 3,1 millones de cheques de un total
de 157,7 millones.
Cheques sin fondos. La cifra
se acerca peligrosamente al récord registrado en el mes de
marzo pasado. Entonces, fueron 20,8 cheques de cada mil los que
fueron devueltos por falta de dinero que los respaldasen. En cualquier
caso, la media de cheques sin fondos es mayor que la del año
pasado, lo que indica que muchos ahorradores brasileños están
pasando apuros. Quizá sus problemas financieros comiencen
a solucionarse tras la flexibilización de la política
monetaria del Banco Central de Brasil (BC).
Según el economista de Serasa Andrés
Chagas, el alargamiento de los plazos y el incremento del endeudamiento
de la población están detrás de este comportamiento
puesto que la renta disponible no crece en la misma proporción
que la deuda. Chagas explica que hasta 2003 los comercios ofrecían
la posibilidad de realizar compras a plazos en hasta tres meses,
pero desde ese año los plazos se han doblado con lo que las
adquisiciones realizadas, por ejemplo, se están pagando hasta
septiembre. Eso si se pagan.
Parece que Lula, con la ayuda una vez más
de la economía, podría vencer todas las dificultades
surgidas tras el estallido de la crisis política y presentarse
a la reelección con más posibilidades de ganar de
las que muchos se esperaban hace tan sólo un par de meses.
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