Viernes 21 de octubre de 2005
 
El carbón, estrella indiscutible de Wall Street en el tercer trimestre
 
Golpe al protocolo de Kioto
Luisa Stacy
 

A pesar del protocolo de Kioto y de la presión internacional a favor de las energías limpias, las acciones relacionadas con las compañías productoras de carbón han sido las líderes indiscustibles en Wall Street durante el tercer trimestre del año. Y llevan así 12 meses.

El aumento de los precios del petróleo y el gas en ese periodo y la necesidad de asegurar el suminstro eléctrico parecen los últimos responsables de una tendencia que dura ya casi un año y que, a pesar de que puede tener una evidente fecha de caducidad, podría, según los expertos, continuar sin problemas, al menos hasta final de 2005.

Dañinas o no para el medioambiente, las centrales térmicas que basan su producción en este mineral siguen siendo fundamentales para asegurar la continuidad del servicio eléctrico y, en este momento, presentan los costes operativos más reducidos del sector.

Desde julio a septiembre de 2005, el índice Dow Jones Coal (que recoge la evolución de estas acciones) ha experimentado una revalorización del 37%, que le proporciona el primer lugar por revalorización entre los índices sectoriales de Wall Street.

Y si se considera un plazo de doce meses (desde septiembre de 2004 a septiembre de 2005) el liderazgo se confirma aún más. En ese periodo, el índice ha obtenido una revalorización del 127%.

Volviendo al pasado trimestre, dentro de las acciones de esta categoría, las más revalorizadas han sido las de Peabody Energy Corp (+57%). Una empresa de San Luis, cuyas actividades incluyen todo el ciclo de negocio relacionado con este mineral, desde la extracción, a la distribución y venta, a la que aún se augura un fin de año brillante.

Además, ante la indignación de los ecologistas la Agencia de Protección del Medio Ambiente se propone cambiar la regulación de las plantas de carbón, vigente desde 1977, para quitarle dureza a cambio de que se aumente los controles de las emisiones de CO2. Hay un motivo de peso. El 55% de la energía eléctrica de EEUU se produce allí.

El hecho de que la electricidad generada en las centrales térmicas que utilizan el carbón como combustible sea mucho más barata ahora que la que se obtiene en las centrales de ciclo combinado, no ha impedido que el mineral negro no haya experimentado una espectacular subida en los precios que se encuentran ahora en máximos históricos.

Los contratos de futuro cerrados para enero de 2006 marcan un precio de 15,45 dólares por tonelada, un 54,5% más que en julio y un 120,715 más que hace un año. Los analistas del sector aún apuestan por una temporada de alzas.

La demanda de países como Australia, cuya electricidad depende en un 70% del carbón, o China que acaba de cerrar un macrocontrato con Vietnam para complementar su producción a la baja, seguirá tirando al alza de los precios.

El país asiático coquetea en estos días con posibilidades alternativas y estudia aumentar su parque nuclear, pero entre tanto no olvida la potencia del mineral negro. En lo que va de año sus inversiones en instalaciones mineras de este tipo ha aumentado un 77%.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.