Viernes 21 de octubre de 2005
 
EEUU, sacudido por un endurecimiento de las tensiones laborales
 
Una olla a presión
Clark Parker
 

La recuperación económica de EEUU, que en teoría dura ya cuatro años, no está beneficiando directamente a los trabajadores del país. La necesidad constante que tienen las empresas de recortar costes genera tensiones en el mercado laboral y empobrece a la población.

Según los últimos datos del Departamento de Comercio, en el segundo trimestre de este año, el PIB estadounidense aumentó un 3,3%. Este sería el noveno trimestre consecutivo en el que la economía de EEUU crece más de un 3%, lo que configura el segundo periodo de prosperidad más prolongado de la historia, tras los 13 comprendidos entre los enero de 1983 y marzo de 1986. Sin embargo, en este momento exuberante, las pérdidas de poder adquisitivo y de derechos históricos empiezan a generalizarse entre los trabajadores que pagan directamente los ajustes corporativos que resultan necesarios para mantener la máquina en marcha.

Tanto es así, que según un reciente informe del Instituto Liberal de Política Económica, la pérdida de poder adquisitivo de los dos últimos años, que puede rondar el 12%, será la mayor que se haya registrado en cuatro décadas. Por una suma de factores en la que se incluye por ejemplo, el hecho de que desde 2003 hasta hoy, los sueldos medios han subido sólo la mitad que los precios.

Y también ha habido oleadas de rebajas en los sueldos La tendencia no afecta únicamente al sector manufacturero, donde por término medio los trabajadores han aceptado recortes salariales de hasta el 10%. Hay otros sectores en peligro ante el aumento de la especialización de la mano de obra en lugares como China o India y las posibilidades de deslocalización que proporciona la tecnología.

Además, en el último lustro, el precio de los seguros médicos privados ha aumentado un 60%, mientras disminuía el número de empresas que concedían cobertura sanitaria.
Seguros médicos. Según los últimos datos de la Fundación Kaiser en 2005, sólo el 60% de las compañías de EEUU proporciona coberturas médicas a sus empleados. Un sustancial recorte desde el 66% que lo hacía en 2003 y aún mayor desde el 69% de 2000.

Y en las empresas que han sido capaces de mantenerlas también se han producido cambios sustanciales, como los recogidos en el reciente acuerdo sanitario firmado por la empresa y los sindicatos en General Motors. El pacto aumentará en una horquilla entre el 25% y el 30%, variable según la cuantía del salario, la parte del pago de los servicios sanitarios que corresponde al trabajador.

La subida sería especialmente impactante para los trabajadores jubilados y temporales que ahora sólo asumen el 7% de estos gastos, por el 27% que ya abonan los empleados fijos en activo.

Y mientras, la incipiente inflación acecha y amenaza. Como confirma la fuerte subida automática que experimentarán las pensiones a partir de enero, un dato que los analistas consideran más fiable que el IPC oficial para saber como han evolucionado los precios.

En un comunicado oficial publicado esta semana, la Agencia de Administración de la Seguridad Social de EEUU, ha admitido que en enero de 2006, las pensiones asistenciales recibirán un aumento lineal del 4,1%, unos 39 dólares de media (32,6 euros).

Este incremento es el mayor que se produce desde enero de 1991, cuando la subida fue del 5,4%. El incremento es producto de la subida experimentada por los precios en el año fiscal 2005.

Con este alza la pensión asistencial media en EEUU se situará en 1002 dólares (837,79 euros), un 36% más que la actualmente vigente en España, por ejemplo. Si bien en el país norteamericano los pagos de la Seguridad Social sólo cubren al 35% de la población jubilada o retirada del trabajo, mientras que en España esta retribución tiene carácter universal.

Para algunos analistas, el incremento, aunque histórico, no servirá para cubrir las crecientes dificultades de la población mayor de 65 años, en la que dos de cada tres ciudadanos obtienen más de la mitad de los ingresos de esta fuente. Y que se han enfrentado en lo que va de año a subidas sustanciales en precios que afectan directamente a su vida cotidiana como la factura de la electricidad que ha subido un 50%.

Y el empobrecimiento afecta a unas familias que ya tienen problemas. Dificultades que quizá a medio plazo, puedan llegar a tener impacto macroeconómico. El endeudamiento es uno de ellos. Y se acentúa.

Según los últimos datos hechos públicos por la Fundación para un Crédito Responsable, un prestigioso “think tank” neoyorquino ligado a las asociaciones de consumidores, la deuda acumulada por las familias estadounidenses a través de las tarjetas de crédito ha alcanzado ya la cifra de 800.000 millones de dólares (665.945 millones de euros), tras experimentar un crecimiento del 31% en el último lustro.

Aunque la trayectoria es aún más espectacular si se considera un plazo de tiempo más largo: Desde 1990 hasta hoy, los ciudadanos de EEUU han triplicado el volumen de su exposición crediticia en este tipo de préstamos. En el mismo periodo las bancarrotas personales registradas anualmente han experimentado un aumento del 181%, desde 616.000 a 1,8 millones.

El informe cifra en un 21,57% la parte de los ingresos anuales que las familias estadounidenses tienen comprometida con las empresas emisoras de tarjetas de crédito. En valores absolutos, 8.650 dólares (7.200 euros) de los 40.100 dólares (33.380euros) que obtienen de promedio.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.