Viernes 21 de octubre de 2005
 
Los argentinos cruzan los dedos ante las elecciones legislativas del próximo domingo
 
¿Otra brecha insalvable en el peronismo?
Por Americaeconomica.com
 

Una vez más el Partido Justicialista (PJ), los peronistas, goza en Argentina de los beneficios y de las desventajas de ser prácticamente la única formación política del país. Allí está todo: el Gobierno, la oposición, el pasado y el futuro. Aunque, por primera vez, parece que los enfrentamientos que se han producido en la campaña electoral de las legislativas del próximo domingo podrían provocar un cisma.

O tal vez no. La gresca que durante un mes han organizado Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde, hasta ahora tradicionales aliados para conseguir el máximo apoyo electoral posible a las listas que encabezan sus respectivas esposas, ha crispado mucho el ambiente del partido al que ambos, de momento, pertenecen. Es mucho lo que está en juego. En las elecciones del domingo se renovará la mitad de los 257 escaños del Congreso de Argentina y un tercio del Senado, formado por 72 miembros. También se elegirán nuevos cargos en los parlamentos municipales y provinciales.

Pero también quedan figuras neutrales, como el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y ya han empezado a surgir voces que reclaman una negociación inmediata, el mismo día siguiente de los comicios, y la restauración total del Justicialismo. Los moderados ganan puntos ante el complicado panorama con el que los peronistas de uno y otro bando pueden tener que enfrentarse en la ciudad de Buenos Aires el mismo lunes.

La bronca resucita a Carrió. En la capital, ni Duhalde ni Kirchner parecen tener demasiadas posibilidades. En medio de la bronca ha resucitado Luisa Carrió, que hasta podría ganar con su propuesta populista que ya no tiene referente en ninguna de las formaciones políticas de oposición hasta ahora conocida, ni radicales, ni viejos frepasistas ni socialistas.

Y si no vence ella, el ganador será Mauricio Macri, el industrial futbolero, hijo de una familia de magnates, que no consiguió abrirse paso de un modo ortodoxo en el Justicialismo y que encabeza un grupo auto denominado Propuesta Republicana, que si los resultados le son favorables en la capital del país, podría aspirar a convertirse en una referencia en toda la nación.

Mientras, los candidatos de Kirchner y Duhalde están, según las encuestas a una distancia de más de 11 puntos de los posibles ganadores, brecha más sangrante para el favorito del actual presidente, el canciller argentino, Rafael Bielsa.

Ante esa situación de posible descrédito que dejaría tocado a un hombre fundamental del Ejecutivo, el ministro de Defensa argentino, José Pampuro, se ha apresurado a decir que justo después de que hablen las urnas, Duhalde y Kirchner tienen previsto iniciar el diálogo.

Un bloque ideológico unido. La idea de limar asperezas y conseguir un bloque ideológico unido es apoyada también por muchos miembros del ala peronista de Kirchner. Uno de ellos es Alberto Balestrini, el candidato a diputado por Buenos Aires en las listas de la esposa del presidente, Cristina Fernández.

Balestrini ha declarado al diario Clarín que es muy necesario que el 24 de octubre ambos bandos, el de Duhalde y el de Kirchner, formen una coalición para apoyar las políticas del Gobierno. El político ha llegado a asegurar que muchos de los representantes del ex mandatario ven con buenos ojos el proyecto de Kirchner, pero que las circunstancias electorales han provocado el enfrentamiento.

Sin embargo, otros miembros del Gobierno niegan que el acercamiento se vaya a efectuar. El portavoz del Ejecutivo argentino, Alberto Fernández, ha desmentido de forma contundente que el mandatario esté interesado en pactar con Duhalde. Según Fernández, ambos líderes representan ideas muy distintas y sería imposible formar un bloque unido. Una postura que incluso ha respaldado la esposa del ex presidente, Chiche Duhalde.

El propio Kirchner también ha desmentido esa posibilidad. Página 12 ha publicado que en el último acto electoral que el presidente ha protagonizado en la capital, en donde ha apoyado a Bielsa, ha asegurado que no van a pactar con el pasado.

Menem vuelve. Pero quizá tengan que llegar a un acuerdo con el pasado cercano si quieren evitar que irrumpa de nuevo el pasado remoto que representa un Carlos Menem, vivo y bien, que aspira a renovar su escaño de senador en La Rioja y que si lo hace no dudará, según sus propias palabras, en volver a disputarle la Presidencia a cualquier rival que le salga al paso. Por cierto, Menem mantiene intacto, como todos los demás, su carné del PJ.

De modo que los analistas políticos argentinos dan casi por segura la próxima foto de reconciliación del cuarteto en discordia. Será bonito ver otra vez en el balcón de la Casa Rosada a Néstor, Cristina, Eduardo y Chiche saludando a la afición.

Pocos columnistas prestaban hoy atención a las últimas advertencias de Alberto Fernández que amenazaba con la posibilidad de que el Frente para la Victoria del actual presidente y la lista de Kirchner se sentasen en las Cámaras en grupos parlamentarios distintos.

Después de las elecciones, el presidente argentino, tendrá que volver a centrar su atención en algunos asuntos conflictivos que tiene pendientes. Uno de ellos es, por ejemplo, el acuerdo con el FMI. Pero hay muchos más. Como el problema de la inflación que se espera que acabe el año en alrededor del 11% y que mantiene tensa a la población. También tendrá que definir de dónde va a sacar los 1.300 millones de dólares (1.082 millones de euros) que necesita antes de final de año para hacer frente a los vencimientos e intereses de la deuda externa. De momento, esta semana el presidente ha optado por conseguir dinero de la 'caja de los ingresos públicos'.

Asuntos pendientes. Kirchner ha decidido no arriesgarse a salir al mercado y que le pase lo mismo que en septiembre, cuando el Ministerio de Economía tuvo que declarar la subasta desierta. Los inversores pidieron más de lo que el Gobierno estaba dispuesto a ofrecer. Por eso ha decidido sacar el dinero de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

El mecanismo que ha utilizado es sencillo. Según cuenta el diario argentino Clarín, el Ministerio de Economía colocó a la AFIP Letras del Tesoro (Letes) por valor de 400 millones de pesos (112 millones de euros) a 90 días y un tipo de interés del 3,75% anual. Según fuentes de la AFIP citadas por el diario austral, el dinero que ha invertido este organismo corresponde a excedentes de su presupuesto y es el que se utiliza para financiar compras de inmuebles y aperturas de nuevas oficinas.

Además, Kirchner también ha acelerado las gestiones para que Venezuela compre otros 350 millones de dólares (291 millones de euros) en Bonos del Estado Nacional a amortizar en 2012 (Boden 2012) de los 500 millones (416 millones de euros) que se Chávez se ha comprometido a adquirir.

Después de las elecciones y si, tal y como avanzan las encuestas, el presidente logra una mayor autonomía en el Congreso sobre todo si se produce el pacto esperado entre Kirchner y Duhalde, es posible que los inversores vuelvan a dejarse seducir por Kirchner y que el mandatario haga alguna incursión en los mercados de deuda. Ese será el momento también para plantear las reformas que son necesarias para solucionar los asuntos pendientes, unas medidas que estarán apoyadas, además, por los buenos datos macroeconómicos. Esta semana se ha conocido que el PIB de agosto creció un 8,9% con respecto al mismo periodo del año anterior. A final de año, el crecimiento podría ser del 8% o incluso más, según algunos economistas argentinos.

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