| El
presidente de Bolivia, Eduardo Rodríguez, va a buscar
el apoyo del Congreso para transformar el decreto de
la nueva distribución de los escaños en una
Ley. Hoy jueves, los parlamentarios iniciarán el
debate. Todos excepto los de la provincia de Santa Cruz,
la única región que no está satisfecha
con el nuevo modelo de representación política
y que ha anunciado que no discutirá esta propuesta.
Con
este cambio, el presidente boliviano quiere evitar problemas
a medio plazo. La nueva distribución obedece a un
fallo del Tribunal Constitucional, que instaba a reasignar
los asientos electorales con los nuevos datos del censo.
El dictamen del Alto Tribunal no indicaba cómo debe
hacerse, pero sí señalaba que el nuevo modelo
tiene que tener el rango de Ley.
Pero
las discrepancias entre los negociadores provinciales y
los fracasos de las discusiones en el Congreso han prolongado
esta crisis cinco semanas. Un periodo que ha sobrepasado
el plazo que impuso la Corte Nacional Electoral para asegurar
la celebración de las elecciones previstas para el
próximo 4 de diciembre.
Rodríguez
ha asegurado la cita electoral, que finalmente se realizará
el 18 de diciembre. Pero además de devolver la calma
al país, el mandatario quiere asegurar la legitimidad
de esos comicios y del nuevo Gobierno. Si el decreto no
se transforma en Ley, el nuevo reparto de escaños
podría considerarse inconstitucional y las elecciones
ilegales.
La
buena acogida del decreto que ha emitido el presidente boliviano
entre todos los candidatos electorales y los Comités
Cívicos regionales hacen prever que las intenciones
de Rodríguez serán satisfechas en el Congreso.
El Comité Cívico de Santa Cruz es la única
provincia que no está deacuerdo. Pero este desacuerdo
no amenaza la estabilidad política que se acaba de
instaurar en Bolivia. Los miembros de este Comité
han declarado que analizarán la nueva situación
para tomar alguna decisión al respecto.
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