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Jueves 3 de noviembre de 2005 
 
Funcas lanza la voz de alarma sobre la falta de ahorro en España
 

El ahorro de los hogares españoles se ha reducido un 30% entre 1995 y 2001 y el actual nivel de endeudamiento de las familias está alcanzando tasas insostenibles. Una alarma ya oída otra veces, pero que llama la atención cuando la que la lanza es la propia Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas).

En sus últimos Cuadernos de Información Económica, Funcas analiza el incremento de la ratio de endeudamiento de los hogares españoles, cuya primera causa es la adquisición de una vivienda. Según los datos proporcionados por Funcas, la deuda de las familias en 2004 ya ha alcanzado el 63,4% del PIB y para este año se prevé un nuevo incremento. La renta de los hogares ya no llega ni para cubrir las amortizaciones de los pasivos financieros que tienen que ser pagados a través de nuevo endeudamiento. En esta situación, las familias están muy expuestas ante una próxima subida de tipos de interés.

Responsabilidades. Funcas considera que no se puede pedir a las entidades financieras que restrinjan la concesión de créditos, porque prestar dinero es su negocio. Cajas y bancos cumplen en cuanto ofrecen a los ciudadanos una amplia variedad de productos de ahorros. Además, según afirmó esta mañana en rueda de prensa el director de la publicación de Funcas, Victorio Valle Sánchez, un endurecimiento de las condiciones monetarias en la zona euro no provocaría una crisis de las entidades financieras, porque estas están preparadas para enfrentarse a un cambio en el ciclo. Sin embargo, los hogares podrían verse en la situación de no poder cumplir con sus plazos de pago y esto les llevaría a recortar drásticamente el consumo.

El Estado. Valle Sánchez afirmó además que “no se puede hacer la moralina a las familias pidiéndoles que ahorren más”. Funcas tampoco cree que las empresas, cuyo ratio de endeudamiento está en el 81,8% del PIB, tengan que recortar sus deudas. “Es normal que las empresas tengan una elevada necesidad de financiación externa y que la busquen en el mercado”, según los expertos de la Fundación. Este mecanismo, además, permite que el mercado ejerza un control sobre las inversiones empresariales, otorgando financiación más barata a las que considere buenas y rentables.

En cambio, según Funcas, una primera respuesta a estos problemas es incrementar el ahorro público para mejorar la capacidad de financiación de la economía española. Valle Sánchez dijo que la administración pública debería aprovechar el buen comportamiento de la economía para incrementar su tasa de ahorro y criticó los Presupuestos del Estado para 2006 por ser demasiado expansivos. En su opinión, el Estado habría tenido que ponerse como objetivo para el próximo año alcanzar un superávit de hasta el 1,5% o el 2% del PIB.

Valle Sánchez también manifestó que los Gobiernos deberían dejar de utilizar “las rebajas fiscales como arma electoral”. Incluso el director de la revista de Funcas dijo que los recortes de impuestos que se han hecho a lo largo de los últimos años han contribuido a reducir la propensión al ahorro de las familias, porque los hogares dan ahora por descontado que antes o después se les va a reducir más el gravamen fiscal y cuentan con estos recursos que aún no tienen a la hora de tomar sus decisiones de gasto.

Norte y Sur. El ahorro medio de las familias se sitúa en el 14% de la renta bruta, pero su distribución geográfica varía mucho. Funcas ha elaborado un detallado mapa del ahorro en el que se evidencia que las provincias del norte son las más ahorradoras. Por el otro extremo se sitúa Andalucía, la región que menos ahorra de todo el país. La provincia con más porcentaje de ahorro sobre la renta bruta es Alava, que se contrapone a Granada con un 8,8%. Los expertos de Funcas admiten que esta distribución está indisolublemente relacionada con la renta per cápita de las diferentes provincias, siendo las más ahorradoras las que tienen las rentas superiores. Sin embargo, según la Fundación, también se trata de “una mayor o menor propensión al ahorro”.

El mapa también evidencia que en los grandes centros urbanos, comenzando por Madrid y Barcelona, los hogares tienen más dificultad para ahorrar.

 

 

 
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