El
banco español BBVA ha comprado por 348 millones de
euros el banco colombiano Granahorrar, una firma centrada
fundamentalmente en el sector hipotecario. La entidad financiera
que preside Francisco González competía con
otras tres firmas por hacerse con el control en subasta
pública de este banco, el primero que vende el Estado
en esta segunda fase de privatizaciones iniciada por el
Gobierno de Uribe.
El
Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafin)
de Colombia ha anunciado hoy el triunfo del BBVA, banco
que ha ofrecido por el 100% de Granahorrar 970.000 millones
de pesos colombianos (348 millones de euros), un 120% más
que el precio base establecido, 438.000 pesos (158,5 millones
de euros).
El
BBVA explica en un comunicado esta adquisición cumple
con las dos premisas básicas de la estrategia de
crecimiento rentable del banco: crea valor para los accionistas
desde el primer día y tiene pleno sentido estratégico.
Aumenta
el peso de la banca extranjera. Como resultado
de esta compra se incrementa la participación de
la banca extranjera en el sector, un porcentaje que es inusualmente
bajo comparado con otros países latinoamericanos.
Actualmente, los bancos foráneos en Colombia representan
tan sólo entre el 20% y el 25% de los activos totales
del sistema, frente al 80% de México, 60% de Perú
o 45% de Venezuela.
Según
el director de BBVA América, Vitalino Nafría,
"la decisión de participar en el proceso de
subasta de Granahorrar obedece a las favorables perspectivas
macroeconómicas de Colombia y a la fuerte recuperación
del sistema financiero del país tras la crisis".
El presidente ejecutivo de BBVA Colombia, Luis Juango, afirmó
que se trata de una muestra de la confianza que tiene la
entidad en la economía colombiana, cuyo principal
motor es actualmente el sector de la construcción:
el incremento interanual de obras en curso es del 21% y
los volúmenes de cemento vendidos en el país
se han incrementado un 41%. Además, la tasa de propiedad
de vivienda en Colombia es un 20% inferior a la media de
Latinoamérica, lo que da una idea del potencial de
crecimiento.
Apuesta
por el crédito hipotecario. Esta operación
del BBVA muestra su apuesta por el crédito hipotecario,
negocio que crece a un ritmo del 29%. La filial colombiana
de la entidad, el Banco Ganadero, es una firma cuyo punto
fuerte es el crédito al consumo, pero según
destacan algunos observadores, en este momento está
haciendo un esfuerzo por consolidar su presencia en el negocio
hipotecario. Granahorrar tiene una cuota de mercado en este
nicho de actividad del 15,2%.
Fuentes
de la entidad explican que la idea es integrar ambos bancos
en Colombia, una operación que en cualquier caso
no consolidará este año en las cuentas del
banco español. Juntos tendrán una cuota de
mercado combinada en el sector hipotecario del 21,21%, lo
que convierte al BBVA en líder en este sector. También
han descartado algunos rumores que circularon esta semana
por los ambientes financieros colombianos sobre la salud
de la cartera de Granahorrar. La entidad, según estas
fuentes, está completamente saneada.
El
interés del BBVA por incrementar su presencia en
Colombia se justifica, además, por los buenos resultados
obtenidos en el país latinoamericano. En los nueve
primeros meses del año, BBVA Colombia ha obtenido
un beneficio atribuido de 40 millones de euros, con un crecimiento
interanual del 79,5%.
La
operación todavía está sujeta a las
autorizaciones de los órganos reguladores de Colombia
y España.
Los
otros competidores. El BBVA competía con
otros tres bancos por el control de Granahorrar. Todos ellos
de capital colombiano después de que el también
español Santander decidiera no presentar oferta por
Granahorrar.
Los
bancos colombianos interesados en comprar esta firma hipotecaria
eran Colpatria, Bogotá y Davivienda. Este último
ha sido uno de los protagonistas de los
movimientos de concentración que se están
llevando a cabo desde hace meses en el sector financiero
colombiano. Davivienda compró BanSuperior, una entidad
que entre sus activos cuenta con el derecho en exclusiva
de operar con la tarjeta Diners Internacional. Esta adquisición
dio lugar a la cuarta mayor entidad del país con
activos de más de 3.000 millones de dólares
(2.452 millones de euros) y supuso un giro en la estrategia
de Davivienda que siempre estuvo volcada en el crédito
hipotecario.
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