Las
remesas que envían los inmigrantes latinoamericanos
a sus familias en el país de origen sumarán
55.000 millones de dólares (45.571 millones de euros)
a final de año, una cifra que supera las previsiones
realizadas en enero por el Fondo Multilateral de Inversiones
(Fomin) del Banco Interamericano de Desarrollo.
Según
ha anunciado el Fomin en una rueda de prensa celebrada en
el marco de la Cumbre de las Américas, el crecimiento
será del 22,2% respecto a 2004, cuando llegaron a
los países latinoamericanos remesas por valor de
45.000 millones (37.289 millones de euros). Estos capitales
proceden principalmente de EEUU, Europa y Japón,
pero también se ha apreciado la existencia de un
considerable flujo de remesas entre países latinoamericanos.
Remesas
entre países del subcontinente. El gerente
de Fomin, Donald F. Perry, ha explicado que el fenómeno
migratorio también se está produciendo entre
varias naciones de la región como, por ejemplo, entre
Argentina y sus vecinos con menor grado de desarrollo económico.
El país austral es fuente de envíos por valor
de 500 millones de dólares (414 millones de euros) a
naciones como Bolivia, Paraguay y Perú. Pero al mismo
tiempo Argentina recibe 800 millones de dólares (662
millones de euros) de sus propios emigrantes.
Del
total de las remesas que Latinoamérica recibirá
este año, el 36%, 20.000 millones (16.571 millones
de euros) irán a parar a México. A los países
centroamericanos y República Dominicana llegarán
un total de 12.000 millones (9.942 millones de euros). Y
a los países andinos receptores de estos flujos de
dinero (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) otros
11.000 millones (9.114 millones de euros).
Se
reduce el coste de las transferencias. Las remesas
son cada día más baratas. Según asegura
el investigador del centro de estudios Interamerican Dialogue
(Washington), Manuel Orozco, desde la Cumbre de las Américas
que se celebró en 2003 en Monterrey (México)
el coste promedio de una remesa de 250 dólares (207
euros) se ha reducido desde el 12,5% hasta el 7%, lo que
muestra que este mercado es cada vez más competitivo.
Sin
embargo, hay varios retos por delante. Uno de ellos conseguir
profundizar en la bancarización de las personas que
envían remesas y sus familias e introducir nuevas
tecnologías que logren abaratar aún más
los costes y ampliar la oferta de servicios financieros.
El
presidente del BID, en Mar del Plata. El presidente
del BID, Alberto Moreno, participará en la Cumbre
de las Américas que se está celebrando en
Mar del Plata (Argentina), un escenario que aprovechará
para hablar sobre las posibilidades de apalancar el impacto
económico de las remesas con el objetivo de multiplicar
su efecto en el desarrollo de la región.
También
está previsto que explique la oportunidad que supone
la existencia de estos flujos de dinero para profundizar
en la "democratización financiera" de Latinoamérica
con el objetivo de que las familias que todavía no
tienen cuentas de ahorro o acceso a servicios como cajeros
o microcréditos se integren en el sistema financiero
formal. En total, 25 millones de latinoamericanos trabajan
fuera de sus país de origen y de esa cantidad dos
tercios envían dinero a sus familias.
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