| El
Gobierno de Costa Rica no tiene recursos suficientes para
enfrentarse a los destrozos originados por los últimos
huracanes, valorados en más de 163 millones de dólares
(135 millones de euros). Así lo ha confesado el presidente
costarricense, Abel Pacheco, quien asegura que es necesario
aprobar la reforma fiscal que presentó hace tres
años al Congreso, que tiene por objetivo reducir
los procesos de inflación que vive el país.
Sin embargo, los efectos que se producirían al aplicar
los ejes principales del proyecto basados en el aumento
del gravamen sobre algunos servicios, como la sanidad o la
educación, y la modificación del impuesto
sobre la renta no son aceptados por todos los diputados
del Legislativo.
Pacheco
ha reconocido que las autoridades hacen los posible con
la inversión de unos 880.000 dólares (732.601
euros) en labores de mitigación y ayuda humanitaria,
así como poco más de siete millones de dólares
(cinco millones de euros) en reparación básica
de vías. Pero el presidente de Costa Rica asegura
que es insuficiente y por ello ha pedido a los legisladores
que doten a su Gobierno de ingresos sanos como los que producirá
la reforma fiscal.
Un
informe presentado en el pasado mes de julio por el ministro
de Hacienda, Federico Carrillo, detalla que el 70% de los
ingresos que se genere con la aprobación de este
proyecto se destinarían a reducir el incremento de
los precios, mientras que el 30% restante se invertiría
en áreas prioritarias de desarrollo del país
como las pequeñas y medianas empresas.
Sin
embargo, uno de los principales opositores en la Cámara
Legislativa, el partido del Movimiento Libertario, dirigido
por Otto Guevara, considera que el aumento de impuestos
recaerá sobre la masa pobre de la población
y además generará dificultades para atraer
la inversión extranjera que Costa Rica necesita
para renovar sus infraestructuras.
El
proyecto fue presentado en el Asamblea Legislativa en el
2002 por el presidente de la República, Abel Pacheco,
pero estuvo estancado en la Cámara debido a las diferentes
mociones presentadas por los diputados quienes consideraban
que el proyecto poseía incoherencias con el sistema
jurídico costarricense.
En este sentido, el director general de Tributación del Ministerio de Hacienda, Francisco Fonseca
expuso que antes de que se aprobase una renovación
del reglamento del Congreso este año, el derecho
de enmienda era demasiado amplio y permitía que con
la oposición de una minoría el plan no saliera
adelante.
|