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Las
intenciones de Pemex de mantener alianzas con petroleras
extranjeras para explotar nuevos yacimientos de hidrocarburos
y reducir su crisis financiera han despertado el apetito
de la brasileña Petrobras. Esta alianza podría
centrarse en impulsar labores de extracción en el
Golfo de México, según ha anunciado el gerente
de la petrolera de Brasil en el país azteca, Milton
Costa Filho.
Según
los expertos, se podrían extraer casi 27.000 millones
de barriles de crudo. Sin embargo, la Constitución
mexicana vuele a ser un obstáculo para Pemex, ya
que impide a la petrolera aliarse con empresas privadas
para trabajar en zonas que se encuentren dentro del país.
De
momento, la petrolera estatal de México tendrá
que conformarse con mantener un acuerdo de cooperación
con Petrobras, convenio que ambas compañías
firmaron el pasado mes de marzo, y según el cual,
intercambian información y conocimiento en áreas
de interés mutuo. Además, el responsable de
la firma brasileña en el país azteca, Milton
Costa, asegura que Petrobras puede aportar una amplia experiencia
tanto en Brasil como en otros países, incluida la
zona del Golfo de México que se encuentra en terreno
estadounidense.
Pero
hasta la fecha, el convenio entre la petrolera mexicana
y la brasileña no podra ampliarse. La Carta Magna del
país azteca otorga a Pemex precisamente el monopolio
de las labores de exploración, explotación,
almacenamiento y distribución de la energía
dentro del país. Por esta razón, el presidente
de México, Vicente Fox, intenta convencer a los miembros
del Congreso que acepten una modificación de la Constitución.
Un
acto para el que necesita el voto de las dos terceras partes
de los diputados que componen el plenario. El Partido Revolucionario
Institucional (PRI), la formación política
con mayor representación en este órgano legislativo,
que ocupa 222 escaños de un total de 500, se opone
a las medidas de Fox porque consideran que su verdadera
intención es privatizar Pemex.
Esta
situación no sólo impide que la petrolera
mexicana pueda encontrar nuevos recursos económicos,
sino que pone en peligro además la soberanía
del país sobre las explotaciones de hidrocarburos.
Ramírez Corzo ha explicado que aunque el Golfo de
México es considerado como un límite territorial
entre EEUU y el país azteca, los yacimientos no tienen
fronteras, por lo que si empresas petroleras inician sus
actividades de explotación en suelo estadounidense,
podrían aprovecharse de los recursos que pertenecen
a México.
El
agujero de Pemex. La petrolera mexicana aún
está a la espera de que el Poder Legislativo apruebe
una reforma fiscal que reduzca su carga impositiva. Según
los últimos datos, en el último trimestre,
Pemex, que destina un 61% de sus ingresos a impuestos, sufrió
una pérdida neta de 9.900 millones de pesos (764
millones de euros), frente al incremento de un 18% en sus
ingresos, que registraron 241.300 millones de pesos (18.627
millones de euros), debido a los altos precios del petróleo.
En
el mes de septiembre, la deuda total de la compañía
ascendió a 517.800 millones de pesos (39.973 millones
de euros), mientras que su deuda neta alcanzó 406.100
millones de pesos (31.350 millones de euros). Pemex es un
importante emisor de deuda y financia gran parte de sus
inversiones en el mercado de bonos global.
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