Viernes 28 de octubre de 2005
 
El valor de las operaciones anunciadas en el Viejo Continente es en más de un 50% superior a las de el país norteamericano
 
Europa supera a EEUU en fusiones y adquisiciones en el tercer trimestre
Mary Jane Stacy
 

Europa se ha convertido en el paraíso de las divisiones de fusiones y adquisiciones de la banca de inversión de EEUU. Y la fiesta podría durar gracias a la competencia feroz que desarrollan las empresas de capital riesgo y las compañías tradicionales. Hay dinero disponible. Para unos y para otros.

Y como consecuencia los anuncios de operaciones se multiplican. En el tercer trimestre de este año, según las cifras de la consultora Dealogic, Europa ha registrado anuncios de fusiones y adquisiciones por valor de 262.679 millones de euros, superando en un 50,6% las cifras de EEUU que sólo han alcanzado los 174.384 millones de euros.

Esta es la primera vez que que se produce este fenómeno desde el primer trimestre de 2003 y casi se sitúa en línea con las cifras habituales en los años de la "burbuja tecnológica". Con una diferencia sustancial. En aquellos tiempos, la mayoría de las operaciones se realizaban a través de canjes de acciones, gracias a la sobrevaloración que acumularon los mercados. En esta nueva oleada, el 74% de las operaciones se realizan por medio de pagos en efectivo.

Apuestas cada vez más fuertes. Además, las empresas de capital riesgo estadounidenses están aumentando las cantidades de dinero que se juegan en sus apuestas europeas. Los inversores apoyan este salto, cualitativo y cuantitativo. Según los datos de la consultora especializada Private Equity Intelligence desde enero hasta octubre de este año, las empresas de capital riesgo han conseguido recaudar 149.000 millones de dólares (123.202 millones de euros), una cifra muy superior al anterior récord histórico de doce meses obtenido en 2000, un año en que la recaudación fue de 98.000 millones de dólares (81.031 millones de euros).

Es decir que dos meses antes de que acabe 2005, estos grupos ya han conseguido aumentar en un 52% el récord histórico de captación de dinero en un ejercicio completo que alcanzar hace un lustro. Y ahora están obligados a invertir ese dinero y sacarle rendimiento en un año en que además, como decíamos al principio, las empresas europeas han vuelto con fuerza a planear y realizar fusiones y adquisiciones. Y muchas veces no tienen problemas en pagar más que lo que ofrecen sus rivales.

Cuentan con el beneficio adicional de las sinergias y los recortes de costes posteriores a las operaciones como ventaja. Y con mucha potencia de fuego adicional. Según los datos de Lehman Brothers el efectivo disponible en las compañías europeas para realizar operaciones ha aumentado hasta octubre de este año en un 18% con respecto al mismo periodo de 2004. En valor absoluto las empresas del Viejo Continente tendrían ahora 264.594 millones de euros para utilizar. Algo más del doble que lo que tienen los grupos de capital riesgo.

Un ejemplo en España. Un buen ejemplo de esta lucha ha sucedido en España hace pocos meses cuando France Telecom adquirió el 80% de Amena, derrotando, entre otras, las ofertas previas de varios fondos de capital riesgo.

Según algunos rumores, los próximos objetivos del capital riesgo podrían ser el suministrador de gas británico Centrica y la empresa de materiales de construcción francesa Saint Gobain. Compañías que valen más de 10.000 millones de euros.

El apoyo simultáneo que la banca de inversión internacional ofrece a compañías y a fondos de capital riesgo para que afronten operaciones de adquisición ha vivido ya un episodio judicial en EEUU. Un juez del Estado de Delaware ha lanzado una dura crítica a Credit Suisse First Boston por asesorar al mismo tiempo a Kohlberg Kravis Roberts y a los directivos de Toys R”Us cuando ambas partes adquirieron la compañía juguetera en julio pasado. Además, la entidad suiza dio créditos tanto al grupo inversor como a los ejecutivos para financiar la operación.

De igual forma, las críticas en el mercado financiero también se han hecho extensivas a Goldman Sachs, que habría incurrido también en un conflicto de intereses, porque está asesorando simultáneamente al NYSE y a Archipiélago en la operación de fusión entre las dos sociedades.

Algunos analistas creen que estos conflictos de intereses pueden extenderse dada la dura competencia entre los bancos de inversión para hacerse con las comisiones por la tarea de asesoramiento en las adquisiciones. Este año habrían alcanzado unos ingresos récord porque las compras de los grupos de capital riesgo movieron 222.000 millones de dólares.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.