Viernes 28 de octubre de 2005
 
Los costes de construcción, nueva amenaza para el sector inmobiliario de EEUU
 
La traición de Barrack
J. Jameson
 

Tom Barrack, el hombre considerado como el inversor inmobiliario más importante de EEUU, ha hecho unas declaraciones a la revista Fortune que han sacudido los ambientes financieros estadounidenses. Barrack sí que ve una burbuja a punto de explotar.

Barrack ha reconocido los insistentes rumores que circulaban desde hace meses por Wall Street y ha admitido que su actual estrategia consiste en vender a ritmo pausado todos los activos inmobiliarios que posee en EEUU, valorados en más de 25.000 millones de dólares. Por un motivo sencillo y contundente. Los precios actuales no pueden mantenerse.

En su opinión, permanecer en el mercado inmobiliario empieza a resultar peligroso. Cree que hay demasiado dinero y demasiado endeudamiento en el sector para poder mantener las rentabilidades adecuadas. El debe saberlo, su gestora Colony Capital en la que mantienen elevadas sumas desde inversores individuales a fondeos de pensiones ha obtenido en los últimos 15 años una rentabilidad media anual del 21%.

Respuestas contundentes. Ante las preguntas de los redactores de Fortune, Barrack ha sido contundente: quizá no haya una burbuja inmobiliaria general en EEUU, pero los partícipes de este mercado se comportan del mismo modo que lo hicieron los inversores con respecto a las tecnológicas entre 1995 y 2000. La multiplicación de grupos interesados, desde los inversores individuales de gran patrimonio a las empresas de capital riesgo o los hedge funds en adquirir propiedades inmobiliarias para su posterior elevación ha provocado una subida de los precios que ha reducido la rentabilidad real de las mejores propiedades a cifras entre el 5% y el 6% que son propias de los mercados de deuda pública, no del sector inmobiliario.

Y la coyuntura resulta ahora propicia además para que la burbuja estalle. Por primera vez en cinco años habría motivos reales para que se produjera una subida de los precios de los edificios recién construidos. Según Barrack los costes del proceso de construcción se han elevado un 20% en sólo nueve meses, por problemas de contratación en el mercado laboral, que han tirado al alza de los sueldos, y aumentos en el precio de los materiales provocados por el encarecimiento de la factura petrolera nacional.

Para Barrack los lugares más peligrosos son ciudades concretas como las Vegas y Miami donde hay muchos edificios en construcción que no estarán terminados hasta dentro de dos o tres años. Según él, el negocio puede acabar resultando ruinoso si se mantiene el actual ritmo de incremento de los gastos. Sencillamente porque no hay espacio para aumentar los precios y la financiación especulativa de los proyectos provocará rápidas salidas del dinero especulativo que ha entrado durante casi un lustro en el sector.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.