Viernes 28 de octubre de 2005
 
Los empresarios españoles en Cuba ante Wilma
Aurelio Pedroso (La Habana)
 
Si bien no alcanzaría el oro en tenacidad, al menos un bronce sí merece la Asociación de Empresarios Españoles en Cuba (AEEC).

La tormenta más potente jamás vista en todos los tiempos por esta zona del Atlántico enviando hacia la isla sus peligrosos emisarios de fuertes vientos, lluvias intensas e inundaciones en zonas costeras ha coincidido con las labores de una hermosísima azafata (no me pesa reiterar lo de su hermosura total) en lidia entre aires amenazadores y una molesta lluvia tocando a las puertas con la invitación a los futuros asistentes a la celebración del XI aniversario de esta Asociación, la primera de sus características y que surgió cuando en Cuba existía una mutua apuesta de conveniencia entre autoridades de la isla y empresarios españoles.

Caprichos del destino, como diría un sabio o un borracho de esquina, que ante el huracán Wilma tengamos a la empresa VIMA, cuyo gerente, Víctor Moro, es el presidente de la AEEC, quien está muy pendiente de la tormenta y de la celebración el próximo lunes de la reunión de esta asociación en un hotel habanero.

Unos festejos, los de la AEEC, que contarán con la atinada selección de nada más ni nada menos que de Los Brincos, grupo español de los 60 que hizo soñar despierto a más de un joven. Cuarentones y cincuentones convidados al ágape y que ocupan importantes responsabilidades en estos asuntos hispanocubanos se sentirán más que reconfortados.

Ambiente de calma, para decirlo en nomenclatura meteorológica, en las actuales relaciones de Cuba y España o de “rectificaciones necesarias”, como dijo el vicecanciller cubano el pasado 12 de octubre en la residencia del embajador.

Nunca mejor dicho que a ver si con estos nuevos vientos (no se puede prescindir de tales términos) esta agrupación de grandes y muchos pequeños empresarios recobra más relevancia, porque hasta un nuevo agregado comercial acaba de llegar.
Edita Asesores de Publicaciones S.L.