Cuando los ciudadanos
hispanos de Nueva Orleáns todavía no han terminado
de superar el daño físico y patrimonial causado por
los huracanes, los gobiernos de los diferentes países de
Latinoamérica se preparan para un nuevo impacto: la disminución
en la recepción de remesas. Por el momento, según
indicaron miembros de la Comisión Económica para América
Latina (Cepal) a Americaeconomica.com, Honduras ha sido
el único país que ha realizado las primeras estimaciones,
mientras que el resto considera que es pronto para aventurar cualquier
cifra. Sin embargo, a pesar de que no se conocen magnitudes, la
Cepal advierte que las remesas disminuirán.
El director de Asuntos Consulares de la Secretaría
de Relaciones Exteriores de Honduras, Francisco Martínez,
ha asegurado que los últimos datos del Banco Central hondureño
revelan que las remesas de los emigrantes de Honduras, que representan
la primera fuente de divisas para la nación, se reducirán
en un 12% con respecto a 2004, es decir, ascenderán a 1.000
millones de dólares (823 millones de euros), en contraposición
con los 1.500 millones de dólares (1.247 millones de euros)
que esperaba recibir el Gobierno durante este año, una cantidad
que representaría casi el 20% del PIB de la República.
Según los últimos datos, en Nueva
Orleans está concentrada la mayor cantidad de hondureños
que residen en EEUU, 150.000, lo que supone el 25% del total de
los emigrantes de Honduras que viven en el país de George
Bush. Además, decenas de miles de inmigrantes sin documentación
en regla viven en las áreas afectadas, aunque no hay cifras
de cuántos son exactamente. Jeffrey Passel, miembro del centro
de investigaciones independientes Pew Hispanic Center, calcula que
entre Luisiana, Mississippi y Alabama pueden residir de 20.000 a
35.000 hondureños sin papeles.
Las remesas en Honduras constituyen una fuente
importante de ingresos máxime si se tiene en cuenta que la
pobreza afecta al 80% de los habitantes. En 2004, un informe del
Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indicó que Honduras
había recibido remesas por un valor de 1.134 millones de
dólares (994 millones de euros), lo que representa el 12%
del PIB. Unos datos que sitúan a la República hondureña
como el noveno país de Latinoamérica que mayores ingresos
obtiene por este concepto, en una escala en la que el líder,
con diferencia, es México.

Precisamente ha sido el Gobierno del país
azteca, que en 2004 registró 16.613 millones de dólares
(13.687 millones de euros) en remesas, el 2% del PIB, el segundo
en realizar estimaciones sobre cómo el paso de los huracanes
puede afectar a la recepción de dinero de emigrantes mexicanos.
Sin embargo, las autoridades no han barajado datos tan exactos como
en el caso de Honduras, ya que aseguran que es necesario esperar
unas semanas para cuantificar la población de México
que vive en las zonas afectadas, en especial en el estado de Texas.
Según la directora de la sede Subregional
de la Cepal en México, Rebeca Grynspan, el desastre meteorológico
alterará las previsiones del Banco de México, estimadas
en 19.000 millones de dólares (15.646 millones de euros).
Además Grynspan ha recordado que las remesas han constituido
un importante factor para combatir los índices de pobreza
en México.
Ningún otro país de América
Latina ha evaluado la situación hasta el momento, pero lo
cierto es que el censo de EEUU contabiliza a más de 15 millones
de población latinoamericana en su país, el 5,4% del
total de ciudadanos. El responsable de Evaluación de Desastres
de la Cepal, Ricardo Zapata, ha afirmado que habrá un impacto
negativo en las remesas y aunque asegura que existe una correlación
clara entre un desastre y el envío de dinero de los emigrantes,
coincide con su compañeros en considerar que aún es
pronto para definir su magnitud.
Pero la Cepal advierte que los hurcananes no
afectarán sólo a las remesas. Los funcionarios han
explicado que las catástrofes meteorológicas tendrán
implicaciones en la economía estadounidense, que tendrá
una deceleración y provocará que el crecimiento económico
de la región latinoamericana registre un 4% en el presente
año, lo que supone dos puntos porcentuales menos que en 2004.
Importancia de las remesas.
Las remesas constituyen la mayor fuente de capital extranjero que
llega a América Latina en la actualidad. Según los
últimos datos del BID, el subcontinente recibió 45.000
millones de dólares (37.076 millones de euros) por este concepto
durante 2004, lo que supone entre un 3% y un 20% del ingreso nacional,
según los países.
Esta cifra supera la suma de toda la inversión
extranjera y la ayuda oficial para el desarrollo de esta región
del mundo, tal como revelan los informes del BID. Además
se calcula que aproximadamente los latinoamericanos que viven fuera
del subcontinente envían de promedio mensual entre 200 y
300 dólares (164 y 247 euros a sus familiares).
Después de México, Brasil constituye
el segundo país que mayores remesas recibe, con 5.600 millones
de dólares (4.613 millones de euros). Le sigue Colombia,
país que ha recibido 3.860 millones (3.180 millones de euros),
una cifra que supera la combinación del conjunto de lo obtenido
por sus exportaciones agroalimentarias.
Ecuador es el tercer país en el ranking
del BID. En 2004 recibió en concepto de remesas 1.740 millones
de dólares (1.432 millones de euros), un 5% más que
en 2003. Con estas cifras, el envío de dinero de los emigrantes
ecuatorianos a sus familias se convirtió en la segunda fuente
de divisas del país andino, sólo superada por el petróleo.
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