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Los
expertos dudan de que el Gobierno de Eduardo Rodríguez
cambie los contratos con las petroleras internacionales,
según lo previsto por la nueva Ley de Hidrocarburos
en el plazo establecido. Cuando sólo faltan cinco
días para que se cumpla la fecha límite, fuentes
del sector petrolero han revelado a Americaeconomica.com
que el Ejecutivo ni siquiera ha empezado a negociar.
Estas
fuentes han asegurado que el diálogo del Ejecutivo
con las matrices de las petroleras internacionales que operan
en Bolivia hasta el momento sólo intenta llegar a
un acuerdo de conciliación. Estas compañías
no están conformes con el aumento de los impuestos sobre beneficios
y regalías que contempla la nueva Ley de Hidrocarburos,
32% y 18%, respectivamente.
El pasado
mes de junio, cuando el presidente Eduardo Rodríguez
ratificó el texto, las petroleras se acogieron a
los tratados de protección de inversiones. Un hecho
que ha provocado que el Ejecutivo boliviano haya priorizado
a primera instancia el entendimiento.
Otra
de las dificultades en este asunto es de carácter
burocrático. El Gobierno tiene como interlocutores
al Ministerio de Hidrocarburos y a Yacimientos Petrolíferos
Fiscales Bolivianos (YPFB). Este último organismo
está en estos momentos conformando su dirección.
Esta situación hace que las petroleras no tengan
al otro lado un claro interlocutor.
Además,
los expertos también han explicado a este diario
que hasta el momento tampoco se tiene constancia de que
el Gobierno tenga redactados todos los reglamentos de la
nueva Ley ni los modelos de los contratos.
El
equipo de Eduardo Rodríguez es consciente de todos
estos factores que están pendientes. Por ello, va
a solicitar al Congreso una
prórroga en el plazo para la migración de
los contratos.
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