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El
Banco Central Europeo (BCE), pese a las reticencias del Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (Ecofin) a posibles subidas
de tipos de interés, destaca en su último boletín que
los riesgos alcistas para la estabilidad de precios
justifican una actitud de extrema vigilancia, al tiempo
que ha vuelto a elevar sus previsiones de inflación
para 2005 y 2006.
El
debate sobre próximas subidas de los tipos de interés
en la eurozona vuelve a cobrar fuerza con la publicación
hoy del último boletín mensual del BCE. En
él, se señala que el precio oficial del dinero
se mantiene en unos niveles muy bajos en todos los
plazos, mientras que las estimaciones de inflación
registran una nueva revisión al alza. El organismo
emisor contempla ahora un incremento de los precios de consumo en 2005
del 2,2%, una décima más que en su última
previsión, mientras que las correspondientes a 2006 pasan del
1,8% al 2%. El objetivo límite de inflación
del BCE es el 2%, una barrera que se bordearía en
las estimaciones barajadas de inflación a largo plazo,
que se mantiene en el 1,9%.
Esta revisión al alza en las expectativas de evolución
de los precios contrasta con las rebajas en los pronósticos
sobre el crecimiento económico de la zona euro, que
se limitará al 1,3% del PIB en 2005, una décima
menos de lo estimado previamente, y al 1,7% en el próximo
ejercicio.
El BCE señala que la actitud de extrema vigilancia
sobre la inflación viene justificada, además
de por los elevados precios del crudo, por la abundancia
de liquidez y el intenso crecimiento monetario y de crédito.
La inquietud por las tensiones inflacionistas no escapan
tampoco al Banco de Inglaterra. Pese a todo, en su reunión
de hoy ha mantenido los tipos de interés al 4,5%,
tal y como preveía el mercado. El pasado mes de agosto
adoptó una rebaja de un cuarto de punto en los tipos
ante el freno en el crecimiento económico británico.
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