|
Los
problemas de Angela Merkel para formar Gobierno en Alemania han empezado
a afectar a grandes compañías estatales
como Deutsche Telekom. El hecho de que no haya Gabinete
todavía fue uno de los motivos que impidieron a la
operadora presentar una oferta por la británica O2.
De
igual forma, la ausencia de Gobierno en Alemania imposibilita
la presentación de un recurso ante las autoridades
comunitarias por las facilidades fiscales en cuestiones
de pago del fondo de comercio establecidas en España
que, según dijo ayer el consejero delegado de Deutsche
Telekom, Kai-Uwe Ricke, han favorecido a Telefónica
en la compra de O2. Ricke cree que Telefónica ha
podido abaratar la compra en un 15%.
Algunos
expertos han señalado que las leyes fiscales españolas
cumplen la normativa comunitaria. Otros observadores justifican
las palabras de Ricke en su desencanto por no poder impulsar
la expansión de Deutsche Telekom, operadora de la que el Estado
germano sigue siendo todavía el principal accionista
con más del 20% del capital.
Esta
presencia estatal se ha traducido en un respaldo directo
a la compañía. De hecho, hubo participación
del Estado en la emisión de deuda convertible
de 2.300 millones de euros realizada en el año 2003
dentro de los planes aprobados por la cúpula de Deutsche
Telekom para afrontar la reducción de deuda.
|