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Los
recortes que se temían en Seat se han materializado,
por el momento, en forma de un Expediente de Regulación
de Empleo (ERE) que afecta a 1.346 de los 16.000 trabajadores
del grupo. Los sindicatos rechazan medidas alternativas
como la rebaja de jornada y sueldo.
La
presentación del ERE abre ahora un periodo de negociaciones
entre los sindicatos y la dirección de la empresa
filial de Volkswagen. Meses atrás, en Alemania, los
trabajadores de la multinacional ya se vieron forzados a
aceptar cesiones retributivas para mantener sus empleos.
Los sindicatos de Seat valoran esta decisión como
una medida de presión en las negociaciones. Se oponen
a las alternativas de rebaja de sueldo y salarios que ofrece
la compañía, y han convocado una huelga
y una manifestación que esperan sea multitudinaria para
el día 10.
En caso de no alcanzarse un acuerdo, la supresión
de empleos afectará a las plantas de Martorell y
la Zona Franca y al almacén de recambios.
La dirección de Seat sostiene que el descenso de
producción de 446.000 a 390.000 vehículos
en 2005 generará un exceso de plantilla de 1.400
trabajadores.
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