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Las
intenciones del actual consejo de Euronext de adquirir la
Bolsa de Londres no convencen a algunos de los principales
accionistas de este mercado franco-holandés que prefieren
impulsar una fusión con la Bolsa de Francfort. Y
han pasado a la acción.
Los
accionistas rebeldes de Euronext están capitaneados
por dos hedge funds estadounidenses, Atticus Capital y TCI,
que han comprado en el mercado acciones de Francfort y de
la plaza financiera franco-holandesa y poseen ya participaciones
significativas en ambas.
De
hecho, estos dos fondos de cobertura forzaron ya la salida
de anterior consejero delegado de la Bolsa alemana, Werner
Seifert, para abortar el intento de adquisición de
la Bolsa de Londres que este ejecutivo protagonizó
hace un año.
Ahora
han empezado a presionar a Jean-François Théodore,
máximo ejecutivo de Euronext a quien acusan de lo
mismo que acusaron a Seifert, de querer pagar por Londres
mucho más de lo que vale.
Estrategia.
Según algunas fuentes citadas por la prensa francesa
los hombres de Atticus y TCI habrían comenzado ya
a poner en práctica su estrategia pidiéndole
a Théodore que empiece a conversar con Francfort
antes de seguir adelante con la operación en el mercado
británico.
El
consejero delegado de Euronext considera todavía
que la alianza con Londres sería más positiva,
porque supondría unir a los dos mercados más
capitalizados del Viejo Continente y aportaría más
sinergias y recortes de costes que una fusión con
Francfort.
Además,
Euronext tiene ya intereses en el Reino Unido, donde posee
Liffe, el segundo gran mercado de derivados de Europa.
Macquarie.
Los australianos de Macquarie esperan el resultado de todos
estos movimientos. En la compañía no hay,
de momento, prisa por presentar una oferta a los responsables
de la Bolsa de Londres.
Saben
que si se quedan sin rivales, la operación resultará
más barata. Por ahora, se han limitado a contratar
como asesor a Goldman Sachs.
Liffe
y Eurext. El hecho de que Euronext sea el dueño
de Liffe complica también la fusión con Francfort,
plaza financiera propietaria de Eurex, la mayor bolsa europea
de este tipo.
Con
la alianza se produciría casi un monopolio en la
negociación de derivados que podría ser bloqueado
por las autoridades de la competencia.
Claro
que a Atticus y TCI no están preocupados por esa
eventualidad. Su posición está definida. En
una eventual fusión entre Euronext y Francfort sea
quién sea el comprador los dos hedges recibirían dinero.
Lo
que no sucedería si la operación se realiza
con Londres. Y tampoco estarían en contra de deshacerse
de uno de los mercados de derivados.
Además, creen que trás una fusión con
Londres, la compañía resultante tendría
que reducir hasta el 15% su participación en LCH,
la empresa de clearing.
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