| El
Gobierno de Honduras ha comenzado a movilizar los recursos
necesarios para paliar los efectos ocasionados por la tormenta
tropical Beta, que desató fuertes lluvias
en la zona norte del país la pasada semana. El presidente
hondureño, Ricardo Maduro, quien aseguró que
la estimación preliminar de los daños alcanza
los 170 millones de lempiras (7,4 millones de euros), ha
anunciado la posibilidad de pedir ayuda internacional, aunque
en un principio se creía que la Administración
podría enfrentarse por sí misma a los efectos
de este fenómeno meteorológico.
Mientras
tanto, la Administración hondureña ha comenzado a enviar 200 toneladas de ayuda
para los miles de damnificados por las inundaciones en la
costa del Atlántico que han destruido carreteras,
cultivos y viviendas según recoge la prensa loca.
La fuerza aérea hondureña, con aviones y helicópteros
de EEUU, lleva ayuda del Gobierno, de las Naciones Unidas
(ONU) y donaciones de empresas privadas.
Fuentes
de la Embajada española en Honduras explicaron a
Americaeconomica.com que actualmente el Gobierno
hondureño realiza una evaluación de las zonas
más afectadas y todavía no hay información
sobre ninguna muerte. Sin embargo, las mismas fuentes añadieron
que las autoridades se vieron obligadas a evacuar a 11.000
ciudadanos de los estados de Gracias a Dios,
Atlántida y Colón.
Beta
llegó a Honduras el sábado pasado. Aunque
en un principio se esperaba que la tormenta tropical alcanzase
el centro del país, un cambio inesperado en el trayecto
del fenómeno meteorológico propició
que sólo se sintieran los efectos en el norte de
la República.
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